Autor Nicasio Urbina
urbinan@uc.edu
Dice Milan Kundera en su li bro más reciente Le rideau (Gallimard, 2005) escrito en francés que “en el arte de la novela, desde el principio de su existencia, la composición (la arquitectura) ha adquirido una importancia primordial. Esta importancia excepcional de la composición es uno de los signos genéticos del arte de la novela. Lo distingue de las otras artes literarias, de las piezas de teatro [...] y de la poesía” (180, traducción mía). La composición es uno de los grandes aciertos de El pergamino de la seducción de Gioconda Belli (Seix Barral, 2005), novela tejida por dos narraciones en primera persona que narran dos historias de cierta manera paralelas: la historia de Lucía en el siglo XX en Madrid, y la historia de Juana de Castilla, entre los siglos XV y XVI en Flandes y España. Las dos historias son más o menos lineales, no hay grandes anacronías o cambios temporales en la narración. El relato de Lucía empieza cuando Manuel le propone contarle la historia de la reina Juana, es decir, poco después de haberse conocido. Éste es el grado cero de la historia de Lucía y de la novela en general, ya que todo el resto de la novela es emitido, es generado, desde este momento de enunciación. El pergamino de la seducción es una novela que está construida sobre la promesa de una narración. “Manuel me dijo que me narraría la vida de Juana de Castilla y su locura de amor por su marido Felipe el Hermoso, si yo aceptaba ciertas condiciones” (11). Es decir El pergamino de la seducción es una novela sobre, acerca y en torno al acto de narrar. La condición que Manuel le impone a Lucía es la siguiente: “Quiero que levantes con tu imaginación los escenarios que te describiré, que los veas y te veas en ellos, que te sientas como Juana por unas horas” (11). La condición de Manuel es la misma que la que todo novelista espera de sus lectores. ¿No es esto lo que hacemos cuando leemos una novela? El acto de leer implica una reconstrucción mental del mundo narrado, implica vivir las aventuras y las tragedias de los personajes que palpitan frente a nosotros. El mensaje o la condición que Manuel le impone a Lucía es implícitamente un mensaje a los potenciales lectores de la novela. Somos nosotros al fin y al cabo los que vamos a vernos y sentirnos como Lucía y como Juana por unas horas. La novela, desde sus inicios ha sido un mundo construido con palabras, y no me refiero al hecho evidente que esté escrito con palabras, sino al hecho que sus personajes y sus historias a menudo se sitúan en otros mundos verbales. Don Quijote vive en el mundo de los libros de caballería, James Joyce escribe Ulyses siguiendo paso a paso La Ilíada de Homero, Cien años de soledad está construido en base a otros libros y otros mundos verbales. Por eso cuando Manuel le dice a Lucía: “No te será muy fácil al principio, pero un mundo construido con palabras puede llegar a ser tan real como el haz de luz que ilumina tus manos en este momento” (11), está confirmando el principio fundamental del arte de la novela. Para el escritor argentino Ernesto Sábato, el mundo de la novela es más real, más auténtico y más verdadero, que el mundo de los periódicos, los anuncios luminosos y los discursos patrióticos. En El pergamino de la seducción Gioconda Belli utiliza un juego de narraciones y ecos de narraciones que componen las voces de la novela. “Manuel me dijo que me narraría la vida...” En el decir de Manuel y en la promesa de la narración está la clave de la estructura de la novela. Manuel empieza a contar la historia de Juana, él es el emisor de discurso dictado por el archivo histórico, por la acumulación de datos y de señas, de documentos, de información. Lucía, vestida e investida como Juana, recibe está información y la traduce en una narración en primera persona, a la que le suma los sentimientos, las subjetividades, los placeres y las carencias de Juana. Por el otro lado tenemos la historia de Lucía contada en primera persona: “Mis abuelos me depositaron en el internado regentado por monjas en Madrid un día de septiembre de 1963” (12). Esta historia va alternándose con la historia de Juana y se desarrollan paralelismos entre ambas narraciones. La muchacha huérfana que en el siglo XX, interna en Madrid, conoce a un historiador cuarentón, se enamora y queda embarazada, va a servir como contrapunto a la historia de la princesa que es dada como esposa en virtud de una estrategia política, se enamora, tiene varios hijos que pronto arrebatan de su lado, la nombran reina y nunca le permiten ejercer su poder, y termina prisionera de su propio padre, acusada de locura para desautorizarla. Las dos historias son truculentas, representan a mujeres dominadas por la sociedad patriarcal y falocéntrica, y describen un camino de explotación de la mujer que abarca cinco siglos. En el epílogo de la novela Lucía se va a Nueva York y tiene a su hija. El nuevo mundo anglosajón se presenta como la liberación del mundo opresivo hispánico. La nueva Juana, la hija de Lucía, nace en un mundo distinto, con más libertades para la mujer, con más igualdad de género. Al final de la novela, tenemos otra promesa de narración, esta vez la narración de la novela misma. Lucía afirma en el penúltimo párrafo: “Ahora yo recogeré las memorias de su reino. La colegiala que escribía cartas en el internado con una caligrafía pulcra y redonda, la que se fascinaba con los puentes que urdían sus palabras para sacarla de aquel espacio constreñido, recogerá los hilos, se exorcizará de sus propias tristezas, y escribirá otra historia, otra verdad para desafiar la mentira” (322). Como hemos visto la novela más reciente de Gioconda Belli es una refinada estructura narrativa que juega con las perspectivas, con las voces, con las focalizaciones de la narración. Es su ya vasto programa narrativo Belli ha dado muestras de innovación y apertura, de originalidad y talento, siempre en la vanguardia, abriendo brechas y enfrentando nuevos temas, nuevos acercamientos, nuevos lenguajes; pero siempre ahondando en sus temas centrales y profundos: la situación de la mujer, el control de su cuerpo y su sexualidad, su papel en el escenario público y privado, su innegable derecho a un lugar central en la historia. El autor es Catedrático y Director de Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Cincinnati
lunes, agosto 29, 2005
La seducción de la novela
domingo, agosto 28, 2005
Fabián Nuñez Nuñez regresa a California con manos vacías
Núnez, el primer político californiano de alto nivel que visita México en cinco años y sostiene una “excelente” reunión con el Presidente Vicente Fox, buscaba revertir el reciente deterioro en las relaciones políticas entre el gobierno de ese estado y este país, tras el rechazo del Gobernador Arnold Schwarzenegger hacia los indocumentados.
Pocos entendieron cuando Núñez explicó que el decreto de emergencia propuesto es un asunto entre California y la administración de George W. Bush para que el gobierno federal ayude a "asegurar que el Estado reciba la parte justa del financiamiento" por el encarcelamiento de inmigrantes ilegales.Nadie, o pocos en México, saben que Núñez – quien nació en Tijuana, promueve la creación de una reforma migratoria que permita legalizar a millones de mexicanos que trabajan ilegalmente en Estados Unidos, y que condena a los grupos anti-inmigrantes como el Proyecto Minuteman.
Los tres días que Nuñez estuvo México pasaron casi inadvertidos por la prensa, la sociedad y los políticos de peso, al margen de su reunión con el Jefe del Ejecutivo, con el Secretario de Relaciones Exteriores Luis Ernesto Derbez y con unos 20 empresarios.
Analistas políticos coincidieron en que la falta de interés de la gira de Nuñez refleja la distancia entre México y su vecino distante, Estados Unidos.
En opinión de Sergio Aguayo, investigador del Colegio de México, la visita de Nuñez, que pretendía "reforzar las relaciones" entre California y México, y defender su propuesta de declarar el estado de emergencia en la frontera entre la entidad y este país, fue “ignorada” por la sociedad mexicana.
“La poca atención que recibió Nuñez, una figura clave en su Estado, ilustra la distancia que aún hay por recorrer para que se entiendan las peculiaridades políticas entre ambos países”, aseguró el también periodista en declaraciones hechas a HOY.
“Nuñez es recibido por Fox, pero ignorado por la sociedad y marginado por el Poder Legislativo porque desconocemos el enorme peso que un personaje con su trayectoria tiene en las decisiones que se toman en Washington,” enfatizó el experto.
La gira del asambleísta demócrata no logró cambiar la percepción de que los estados de emergencia implementados en Nuevo México y Arizona, y propuesto por él para California, son “medidas anti-mexicanas,” concluyó Aguayo
En palabras del analista Adolfo Sánchez Rebolledo, era imposible que “la clase política (mexicana) en general se trague -o acepte tragarse- la idea de que el ´estado de emergencia´ beneficia a México, aunque las maquiavélicas razones de Nuñez sean rotundas.”
Para Raúl Trejo Delarbre, del Instituto de Investigaciones Sociales de la UNAM, “llama la atención el escaso interés que los medios mexicanos le han dado” a la gira privada de Núñez a México.
Al margen del casi nulo interés de la prensa y de la sociedad en México a la visita de Nuñez, Trejo Delarbre aventuró “dos lecturas” que se desprenden de la gira del demócrata de California.
En declaraciones a HOY, el analista aseguró que, en primera instancia, “es claro que los asuntos mexicanos y especialmente los asuntos de los mexicanos en Estados Unidos tienen un sitio insoslayable en la agenda política, sobre todo al sur del vecino país.”
Agregó que “es natural, entonces, que dirigentes políticos como Núñez vengan a México y busquen con las autoridades mexicanas una interlocución directa.”
Y es que “el tema migratorio sigue pesando y su frecuente posposición no hace sino aumentar la urgencia para que se le atienda con seriedad y con una mirada de largo plazo,” expresó el analista.
Pero, en su opinión, la propuesta de Nuñez de instalar un estado de emergencia en California no es una iniciativa “útil” y “resulta una vía bastante heterodoxa, para decirlo de alguna manera, entre los intentos para insistir en la importancia del tema migratorio.”
Lo que urge para resolver el problema de los indocumentados que ha creado fricciones serias entre California y México no “es publicidad ni llamar la atención sino propuestas precisas”, y la visita de Nuñez falló en todo ello, dijo Trejo Delarbre.
A pesar de que el congresista californiano tuvo una “excelente” reunión con Fox, y otra menos publicitada con Derbez y con unos 20 empresarios, para los representantes del Poder Legislativo, de juzgar por la falta de información distribuida, su gira fue un asunto marginal, casi invisible.
En conclusión, Nuñez falló en su intento por cambiar la percepción en México de que la instalación de un estado de emergencia en California es “una exhortación para cerrar la frontera y adjudicarle la responsabilidad y la culpa sólo a México.”
Pero Nuñez, quien regresó a California ayer con las manos vacías, aseguró que “continuará trabajando con el gobernador Arnold Schwarzenegger para facilitar encuentros oficiales, tanto con sus contrapartes mexicanos, como con otros funcionarios del gobierno que encabeza Vicente Fox.”
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jueves, agosto 25, 2005
México a punto de convertirse en el basurero electrónico de Estados Unidos

Tras el auge de la industria electrónica y la creciente importación de equipo de cómputo usado de Estados Unidos, México, país que carece de la infraestructura adecuada para disponer de esos desechos tóxicos, está a punto de convertirse en el tiradero electrónico del vecino país.
“Las montañas de estos productos electrónicos obsoletos están creciendo en proporciones tales que pronto se desencadenará una crisis, a menos que las corporaciones de la industria electrónica, que se benefician de la fabricación y venta de estos aparatos, enfrenten sus responsabilidades”, advirtió Marisa Jacott, responsable de la campaña de tóxicos de la organización ambientalista Greenpeace.
En entrevista con Xinhua, la experta aseguró que para el año 2010 el número de mexicanos con computadoras llegará a los 40 millones y, como consecuencia del desarrollo de la industria, pronto se desatará una explosión de basura tóxica que contiene químicos peligrosos y metales pesados.
En México, cada año cientos de miles de viejas computadoras y celulares son depositados en tiraderos a cielo abierto exponiendo a los trabajadores de las maquiladoras de electrónicos a sustancias y solventes usados en la producción.
Así, mientras los responsables de resolver y regular el tema se hacen de la vista gorda, esta nueva basura se acumula a pasos agigantados en México.
Guste o no, México ya enfrenta el problema de la chatarra electrónica, pero aún no existe información confiable sobre las toneladas mensuales que se tiran a los basureros del país, mucho menos del número de equipos que se encuentran obsoletos.
“Los países en desarrollo como México estamos afectados fundamentalmente por lo que es la manufactura y el ensamble de este tipo de industria electrónica. En México se fabrican un numero importante de computadoras y teléfonos celulares para el mercado latinoamericano”, enfatizó Jacott.
En efecto, en toda la geografía mexicana existen más de 600 establecimientos y alrededor de 361 mil empleados en esa industria, de acuerdo con cifras de la Cámara Nacional de Industria Electrónica, de Telecomunicaciones e Informática (Canieti).
Pero Rogelio Garza Garza, director de esa entidad que congrega a empresas operadoras y proveedores de equipo de telecomunicaciones en México, no parece preocupado.
Aunque aceptó que es cierto que en México no existen cifras confiables sobre la cantidad de chatarra electrónica que recibe, en su opinión, el peligro de contaminación no es inminente porque la penetración de la tecnología en el país es baja por ahora.
“Es importante mencionar que en México, hoy en día no se llega aún a esos niveles (de basura tóxica), debido a dos factores: primero, la penetración de la tecnología que es mucho más baja y segungo, existe un mercado secundario y terciario para muchos de los productos electrónicos.”
Además, en su opinión, la industria que genera este tipo de productos “está trabajando en la regulación que pretende crear programas de recolección de material, para que no se convierta en un problema“.
A la pregunta de qué medidas concretas está tomando la industria en México para impedir que el país se convierta en un basurero electrónico de Estados Unidos, Garza respondió:
“Al día de hoy, existe una regulación adecuada para controlar un potencial problema de residuos electrónicos. Actualmente para importar a México equipo de cómputo hay procedimientos y normas.”
Al margen de estos trabajos, “las empresas del sector cuentan hoy con diversos programas voluntarios en los que ayudan a los grandes usuarios de tecnología, quienes pudieran producir el mayor número de estos residuos, a manejarlos de una manera ambientalmente responsable y de acuerdo a sus políticas a nivel mundial,” agregó Garza.
Aunque a fines del 2003, Garza se pronunció preocupado porque “el 2004 sea el inicio de una etapa de acercamiento barato y confiable a las nuevas tecnologías y no una pesadilla”, hoy aseguró que la tendencia apunta “a un acercamiento de tecnologías a bajo costo y confiables (...) cada vez con menos daños al ambiente ecológico.”
En ese entonces, el director general de la Canieti alertó:
“No nos vayamos a convertir en un basurero de Estados Unidos, el mercado de Estados Unidos de computadoras va arriba de los 83 mil millones de dólares, con uno por ciento que deseche, que desecha mucho más, nos inunda”.
Hoy, en entrevista con Xinhua, Garza recordó sus palabras, pero aseguró que la industria electrónica “está trabajando” para regularizar los lineamientos e impedir que México se convierta en el basurero del vecino país.
“Ya estamos trabajamos en la norma de equipo usado, esa ya está en la Dirección General de Normas y estará próxima a que sea publicada, “ dijo.
Las normas, cuyos detalles Garza no precisó, pretenden “prevenir que México se convierta en un tiradero electrónico, así como prevenir que se genere un ambiente de competencia entre los que venden computadoras en México y los que importan para que tengan en la mira ofrecer garantías o refacciones“, dijo.
Mientras tanto, Greenpeace mantiene una alerta roja sobre la crisis que generan los basureros electrónicos a nivel global, pues la cantidad de esos productos desechados por los países de todos los continentes se ha disparado en los años recientes.
Los registros de Greenpeace confirman que cada año se generan entre 20 y 50 millones de toneladas de residuos en el mundo.
La organización ambientalista estima que el cinco por ciento de toda la basura sólida municipal en el mundo es electrónica (e-waste), “lo que equivale a casi la misma cantidad de basura que se genera por plásticos utilizados en el ambalaje”.
El problema de la chatarra electrónica no es exclusivo de los países desarrollados y como ejemplo, Greenpeace señala a Asia, donde se desecha cada año apróximadamente 12 millones de toneladas de productos electrónicos.
En la actualidad, la basura electrónica es un componente creciente de la basura municipal, pues las personas cambian cada día con mayor frecuencia que antes sus celulares, computadoras, televisiones, equipos de audio, impresoras, entre otros.
En Europa, por ejemplo, la basura electrónica se incrementa entre tres y cinco por ciento cada año, casi tres veces más rápido que todo el flujo de basura.
En los próximos cinco años, se estima que los países en desarrollo triplicaran su producción de este tipo de desechos”, de acuerdo con Greenpeace.
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SOBRE EL ESTADO DE LAS TELECOMUNICACIONES EN MÉXICO
El tráfico en las redes celulares presentó un incremento de 35.2 por ciento en términos de minutos. Para marzo de este año, se registró una base de 40.8 millones de usuarios de este servicio y una reducción en las tarifas de 33.5 por ciento en los sistemas de postpago y de 14 por ciento en los de prepago o fichas.
En tanto, el segmento de larga distancia internacional de entrada aumentó 31.8 por ciento y el de larga distancia nacional repuntó 5.8 por ciento, cifra que contrasta con la tasa cero del mismo trimestre del 2003.
Un ejemplo del crecimiento de las telecomunicaciones en México es el caso de las compañías del magnate Carlos Slim, cuyo poder está por encima de la autoridad del gobierno.
EL REY MIDAS MEXICANO
Si existió el rey Midas de Frigia, hoy Turquía, o sólo fue parte de una apología descrita en la mitología griega, no lo sabemos con certeza. Lo que es innegable es que México cuenta con su propio Midas: Carlos Slim Helú.
Clasificado como uno de los principales “hacedores de fortuna en América Latina”, Slim Helú pasará a formar parte de los anales de la historia no sólo porque ha sabido quintuplicar y diversificar su riqueza hacia todos los sectores de la economía, sino porque se mantiene desde hace una década en la lista de los 20 más ricos del mundo, según la revista Forbes.
Hoy, Slim es uno de los hombres con mayor peso en el mercado accionario mexicano, pues sus ocho consorcios —que forman parte de las 35 emisoras que participan en el IPC de la Bolsa Mexicana de Valores (BMV)— ejercen una influencia de 47 por ciento del PIB.
En 1990, compró la entonces estatal Teléfonos de México (Telmex), ahora el gigante del sector que controla el 78 por ciento del mercado fijo y un año antes, la empresa móvil Telcel, que ahora cuenta con 34 millones de clientes y controla entre el 85% y el 90 por ciento del mercado móvil.
“Es un tipo brillante, talentoso, agresivo en el buen sentido de la palabra y visionario. Muy respetado en el país y sus dichos, declaraciones, propuestas, posicionamientos son muy destacados en los medios“, en opinión de Javier Lozano, un abogado experto en telecomunicaciones que fundó el Instituto del Derecho de las Telecomunicaciones en México.
Las 102 empresas industriales, comerciales y de servicios propiedad de Slim inscritas en la BMV cerraron el primer trimestre de este año con una ganancia conjunta de 44 mil millones de pesos (4.04 millones de dólares), beneficio 32.1 por ciento superior al de los primeros tres meses de 2004, revelan informes del mercado bursátil recopilados por la casa de bolsa Acciones y Valores-Banamex.
El conglomerado forjado por Slim Helú participó con 37.5 por ciento, una ganancia de 16 mil 500 millones de pesos (1, 520.46 de dólares), aproximadamente, en los primeros tres meses de 2005 mediante Americas Telecom (Amtel), Telecom Carso Global (Telecom), Grupo Carso, Telmex, Grupo Sanborns y América Móvil (Amx).
El grupo de las cinco empresas con mayores activos posee propiedades valuadas en un billón 222 mil 300 millones de pesos (20,484.70 de dólares). Cuatro de ellas llevan el sello empresarial de Carlos Slim: Telecom, Telmex, Amtel y Amx, con activos de 926 mil 900 millones de pesos, algo así como 11.8 por ciento del PIB.
“Todo esto ocurre porque no se ha consolidado la competencia en México. Además, se siguen aplicando tarifas excesivas con la complacencia en buena medida del regulador (la Comisión Federal de Telecomunicaciones (Cofetel)”, agrega Lozano.
“Su dinero tiene una rentabilidad adicional. Aquí creo que la gran dudez es si es legítimo que esa riqueza se siga dando a partir de obtener una renta excesiva”, en palabras del experto y ex presidente de Cofetel.
Sin duda polémico, Carlos Slim supo amalgamar la estrategia de Bill Gates, George Soros y Warren Buffet. Tan es así que este hombre de estilo austero y poco afecto a los reflectores podría perfilarse —para algunos— como un posible candidato presidencial a futuro.
Pero, ademas de que Slim sufre del corazón y ha dejado muchas de sus empresas a cargo de uno de sus hijos, muchos coinciden que no le conviene involucrarse en política de manera directa. Según Lozano, si lo hace, podría perder el inmenso poder que ahora tiene.
“No veo a Slim lanzándose a una aventura de esa naturaleza. Se ha dicho que la persona que se arriesge a buscar la candidatura presidencial, corre el riesgo de perder el poder. Difícilmente el presidente tiene tanto poder como Slim,” asegura Lozano.
Aunque muchos insisten que “el salvador millonario”, como ya lo conocen en algunos callejones del Centro Histórico, podría ser el financiero estratégico para aquel —Andrés Manuel López Obrador, uno de ellos— que logre contar con su amistad y billetera.
Lozano no está tan seguro.
“Es indudable que cualquiera que llegue a la presidencia tendrá que escucharlo, pero no lo veo como el estratega ni el que defina la política económica del país“.
Sobre el manejo que hace Slim de sus bazas políticas y apoyos, Lozano es tajante:
“Es cauteloso y equilibrado, y yo creo que hace bien. Me parece que su posición como el hombre más rico del país y de Latinoamérica, tiene que ser así. No es cierto que él sólo apoyó a (Francisco) Labastida (candidato del Partido Revolucionario Institucional, PRI, en la elecciones del 2000), sino que en diferente medida ha apoyado a todos (los que fueron candidatos en esa elecciones) --a (Cuahtémoc) Cárdenas (fundador del centro-izquierdista Partido de la Revolución Democrática, PRD), al propio Labastida y a (Vicente) Fox“, del centro-derechista Partido Acción Nacional (PAN), asegura Lozano.
En opinión del experto, en las elecciones del 2006, Slim tendrá un comportamiento igual de cauteloso. “Creo que estará propiciando que se de una lucha pareja, que todos los candidatos tengan recursos para sus propuestas. Me parece que va a apoyar a todos pero con ninguno se va a casar definitivamente”.
RIESGO DE MONOPOLIO
A pesar del crecimiento de usuarios de telecomunicaciones ante la mayor participación de concesionarios, se corre el riesgo de que frente a la difícil situación financiera por la que atraviesan algunas empresas haya una mayor concentración del mercado en un sólo operador (Slim), de acuerdo con Abel Hibert Sánchez, director de Planeación y Análisis Económico de (Cofetel), la autoridad reguladora del sector.
Francisco Gutiérrez, presidente del Comité de Análisis de la Asociación Mexicana de Intermediarios Bursátiles (AMIB), está de acuerdo con Hibert Sánchez.
En su opinión, la concentración de Slim en el mercado de las telecomunicaciones representa un riesgo “porque es una sola persona y cualquier situación que llegara a presentarse a esa sola persona afecta a la mayoría del mercado para bien o para mal”.
En 2004, asegura Gutiérrez, el tráfico de llamadas de larga distancia creció 3% respecto al 2003 y el operador que tuvo mayor incremento en el número de llamadas fue Telmex con un 8.4%, mientras el resto de los operadores cayó un 13%.
Por ello, el gran reto de la Cofetel es cómo regular Telmex, “ya que su nuevo modelo de negocios se ha concentrado sobre todo en la transmisión de datos, y el título de concesión otorgado en 1990 se diseñó con mucha visión a futuro, pero para el sector de telecomunicaciones de aquellos años, por lo que se debe adecuar a las condiciones actuales”, agrega.
Para los nuevos participantes, abunda, ante el avance tecnológico, a pasos agigantados “debemos procurar la aplicación de la ley, fomentar la participación de los competidores y evitar la concentración del mercado en uno sólo”.
Por su parte, Lozano opina que el monopolio de las telecomunicaciones en México no es “un riesgo“, sino “una situación real“.
Slim “tiene una posición dominante en cinco mercados esenciales (transporte inter-urbano, larga distancia nacional e internacional y llamadas locales),” acota el experto.
Para muchos investigadores, la competencia real en las telecomunicaciones simplemente no existe en México.
“Nunca fue permitida; nunca fue promovida. Porque el señor Slim controlaba ´la última milla´, controlaba el acceso de cualquier compañía a la línea telefónica de cualquier casa, controlaba la interconexión irremontable. Porque con ese control logró bloquear a la competencia”, sentencia la prestigiosa periodista Denise Dressen.
Sin embargo, en 1995, en un intento de desregularizar el sector y activar la competencia, el gobierno de México instauró una nueva Ley de Telecomunicaciones, que aumentó el período de concesiones a 30 años para cable o fibra óptica, mientras que lleva a 20 años la explotación del espectro radioeléctrico.
Estas concesiones son renovables por períodos de tiempo iguales. La ley introduce asimismo, dos importantes modificaciones: la privatización de los satélites y la apertura de servicios satelitales desde satélites extranjeros.
Muchos, como el Senador del derechista PAN Javier Corral, piensan que la ley debe modificarse porque la actual es “ambigua”.
En su opinión, urge no sólo porque “se requiere incorporar los avances tecnológicos, figuras jurídicas de mayor transparencia y certeza, sino también porque bajo muchas de las ambigüedades y lagunas de la actual ley, el monopolio privado que opera la red nacional de Telmex ha resultado el único favorecido con que no hayan cuajado disposiciones que en favor de la competencia se habían contemplado”.
Pero Lozano insiste que más que una nueva ley, lo que el sector necesita es “la aplicación estricta de la que tenemos“.
APUESTA POR EL MAYOR TRÁFICO
En mayo pasado, autoridades mexicanas dijeron que las empresas de telefonía fija comenzaron a aplicar un plan que recortará escalonadamente las tarifas que cobran por llamar a un teléfono móvil.
La medida, que contempla recortes de hasta un 35 por ciento a tres años, busca impulsar el tráfico de llamadas.
Cofetel anunció que el recorte entró en vigencia el 1 de enero y las grandes telefónicas fijas, como Telmex y Telnor, tendrán que aplicar una tarifa por minuto de 2.25 pesos (0.20 dólares) a quienes llamen desde un teléfono fijo a un móvil frente a los 2.50 pesos que se cobraban en el 2004.
Agregó que el cargo por minuto que cobran las compañías telefónicas por llamar a celulares irá bajando anualmente.
“En 2006 será de 2.03 pesos y en 2007 de 1.82 pesos, lo que implica una baja de 35 por ciento en términos reales”, de acuerdo con el regulador. “Con estas reducciones las tarifas desde teléfonos fijos a móviles se ubicarán en niveles internacionales”.
La medida fue impulsada por operadoras de telefonía móvil que apuestan por que la reducción en los precios generará más tráfico de llamadas hacia sus redes.
Sólo cinco de cada 10 mexicanos tienen acceso a algún tipo de teléfono, ya sea móvil o fijo. Muchos con el abaratamiento de los teléfonos móviles se volcaron en la telefonía inalámbrica en lugar de pagar una renta por línea fija.
En mayo pasado, durante la celebración del “Día Mundial de las Telecomunicaciones,” Jorge Arredondo, presidente de la Cofetel, destacó que se debe potenciar el acceso a las telecomunicaciones entre un mayor número de mexicanos a precios más accesibles.
Lo anterior, porque aceptó que hay una demanda insatisfecha en diversas zonas de México, aunque las condiciones están dadas para potenciar el crecimiento de ese sector, por lo que sólo se necesita de un mayor esfuerzo de las autoridades para continuar su desarrollo.
ESTRATEGIAS
Las compañías de telefonía móvil en México están rayando la cancha y definiendo sus estrategias comerciales y operativas para este año. Hoy ya tienen todas las cartas sobre la mesa, los cargos de acceso ya fueron definidos por la autoridad –con una caída de 26.5 por ciento, lo cual ha dado pie a una avalancha de campañas publicitarias que dan una luz de lo que será la guerra en los próximos meses.
Los énfasis estarán dados en tres ámbitos: la reducción de costos, el incentivo de llamadas de teléfonos fijos a móviles y una batería de nuevos planes que se ajusten a la nueva realidad tarifaria.
La baja de los cargos de acceso golpeó los bolsillos de las compañías móviles, ello porque cerca del 40 por ciento de sus ingresos provenían de este ítem. Por eso, tras el anuncio de su decreto tarifario, las empresas comenzaron a idear la forma de paliar esta caída.
La primera jugada fue ajustar los costos. Un claro ejemplo de ello, es la nueva apuesta de Telefónica Móvil (propiedad de Slim), que lanzó de manera reciente un móvil con su propia marca TSM (Telefónica Servicios Móviles), que permite una rebaja sustancial en el valor de los equipos y, a la vez un mayor ingreso medio por cliente.
Con esta apuesta, las empresas también buscan amortiguar el tema de los subsidios. Hasta antes del decreto, la bandera de lucha de las firmas era que una caída aguda de sus cargos de acceso sacaría a cerca de un millón de clientes del sistema.
Estos serían los usuarios de menores recursos -con sistema de prepago-, que se verían imposibilitados de renovar sus teléfonos, a los precios registrados hasta ahora, producto del subsidio que han hecho las móviles. Al parecer la búsqueda de aparatos más económicos frenaría este éxodo.
Al mismo tiempo, las empresas están desarrollando atractivas estrategias de marketing que –curiosamente- no buscan captar clientes, sino tráfico. Los slogan son diversos pero la esencia es la misma: hoy llamar a un celular de un teléfono fijo cuesta más barato.
Las compañías apuestan a que al subir el tráfico podrán mantener los niveles de ingresos que tenían antes de la caída de los cargos de acceso: menos precio, pero más cantidad. Y no sólo eso, también quieren reducir el nivel de teléfonos fijos bloqueados para hacer llamadas a móviles, cifra que en la actualidad se acerca al 60 por ciento de los aparatos.
Entel fue la primera en reaccionar al cambio regulador y, a sólo dos días de anunciado el decreto tarifario, lanzó una potente publicidad en diarios, televisión y radio, donde se invita a los usuarios a llamar sin problemas a un móvil Entel, bajo el slogan “porque hoy vale menos podrás llamar más“.
A futuro, la estrategia básica del sector es la convergencia tecnológica, en palabras de Javier Lozano.
“Van a aprovechar las condiciones que existen y con ellas prestar más servicios. Van a apostar a la tecnología y a la selección de nichos de mercados,” sentencia el analista.
UN SECTOR “NOBLE” QUE CRECE AL MARGEN DE LAS AUTORIDADES
Los datos del crecimiento de las telecomunicaciones en México demuestran que, en opinión de Lozano, “lo que estamos viendo es que el sector sigue creciendo con o sin el apoyo de las autoridades. Es un sector muy noble y muy vigoroso. La población crece. Están entrando los jóvenes. Hay nuevos hogares”.
De acuerdo con José Otero, presidente de Signals Strategic Consulting, una consultora especializada en telecomunicaciones y tecnología de América Latina y el Caribe, “para crecer, los operadores van a tratar de incrementar suscriptores móviles en los estratos más bajos“.
Y agrega: “Esto sirve tanto para ganar clientes como para detener con los que ya cuenta, como lo está haciendo Telcel“.
Un ejemplo del crecimiento de las telecomunicaciones en México es el caso puntual de América Móvil, una de las dos mayores empresas móvil de Latinoamérica. A casi 5 años de haber nacido, ya tiene 68 millones de suscriptores y un valor de mercado de 34.000 millones de dólares.
Algunos analistas financieros, como Ana Ocejo, de Scotiabank Inverlat, dudan que la empresa vaya a “tomar pasivos para hacer adquisiciones“, como sería el caso de entrar al mercado español, cosa que desde hace cuatro años viene intentando América Móvil.
En Latinoamérica, donde compite cuerpo a cuerpo con la española Telefónica Móviles por coronarse como la mayor celular de la región, América Móvil podría poner la mira en Digitel, una celular de Venezuela, donde no tiene presencia.
"En Latinoamérica, lo que le vendan a buen precio lo van a comprar", asegura Martín Lara, analista de la correduría Santander Investment en la Ciudad de México. "En Venezuela yo estoy seguro que van a ir porque es una operación chiquita Digitel. Creo que van a hacer lo posible por comprarla, pero a un valor justo".
Slim suele comprar compañías en problemas a precios de ganga y así fue como hizo crecer a América Móvil.
La telefónica opera en México, Guatemala, Nicaragua, Honduras, Ecuador, Colombia, Brasil, Uruguay y Argentina. A fines de marzo ganó una licencia para operar en Perú y en mayo acordó comprar una celular en Paraguay.
Y lo cierto es que la telefónica de Slim va a seguir desembolsando dólares en los próximos meses: América Móvil aumentó su presupuesto de inversiones a 2.500 millones de dólares para este año.
Pero el mercado de España es muy distinto al latinoamericano, con una penetración casi total del teléfono móvil, menor crecimiento de suscriptores, y precios y consumo mucho mayores.
Los analistas aseguran que, si no se concreta una compra de participación en Xfera, América Móvil podría aterrizar en España revendiendo tiempo aire, como hace en Estados Unidos con su subsidiaria TracFone.
“Me queda claro que estan buscando una manera de entrar (a España)... donde puedan competir a nivel precios“, en opinión de José Luis Ramírez, de Deutsche Ixe.
Pero para Otero, América Móvil carecer de ventajas positivas para entrar a España “porque las empresas españolas tienen mejores economías.”
Además, América Móvil “no existe como marca en Espana, ni siquiera tiene una marca regional. No es lo mismo ir al mercado masivo los mercados de USF a través de subsidios. No es lo mismo competir en euros que en monedas nacionales, a menos que decidan hacer una inversión millonaria. No entiendo la ventaja competitiva de competir en España.”
Según Lozano, para Slim, la lucha abierta es en Latinoamérica con Amx esencialmente. El tomó una posición minoritaria en MCI y ya la vendió. “En Estados Unidos, como operador mexicano en Estados Unidos, Slim necesita una autorización que nunca se la van a otorgar, porque los Estados Unidos son los grandes promotores de la competencia mientras no les afecte a ellos“.
LAS TELECOMUNICACIONES DESPUÉS DEL 2006
En el escenario post-electoral, los analistas parecen estar de acuerdo que la victoria del Partido Acción Nacional (PAN), que derrocó al PRI en las elecciones del 2000, con Vicente Fox como candidato, favorecería más a la salud y al crecimiento de las telecomunicaciones en México.
“Sería mas favorable para las inversiones extranjeras en el sector si llega el PAN al poder y no Andrés Manuel López Obrador (pre-candidato del PRD que encabeza las encuestas desde hace más de un año). La tentación autoritaria de romper monopolios puede ser más proclive si (López Obrador) llega, a que si llega (un candidato) del PAN o del PRI“, argumenta Lozano.
Y abunda: “lo que habrá que ver es quien es capaz de hacer una mayor promoción de la inversión, de dar certidumbre jurídica al inversionista. Me parece que ese equilibrio lo puede dar un candidato al que yo apoyo que es Felipe Calderón Hinojosa (del PAN)”.
“Por otro lado, el PRI sería más cauteloso y beneficiaría más al sector. El PRD, es una gran duda la que ronda porque no sabemos bien a bien lo que haría (si gana la candidatura de Andrés Manuel López Obrador). Si nos fijamos en su historia, en sus dichos y en su actitud, no sería raro que nacionalice empresas, cierre puertas, rompa monopolios, pero por otro lado, no sé si a la mera hora cambie su discurso y se comporte como cualquier capitalista”.
De cualquier forma, se mantiene una cierta incertidumbre sobre qué haría López Obrador de llegar a ganar la contienda electoral. En una reciente declaración, el pre-candidato del PRD dijo que para el desarrollo de las telecomunicaciones y del transporte en la zona metropolitana --que incluye a la Ciudad de México y zonas conurbanas--, México necesita la asesoría y el apoyo de España.
De manera que no está definido si, de llegar a la presidencia, López Obrador cerraría las puertas a la inversión extranjera.
EL GRUPO PERALTA EN LA BANDA ANCHA DE INTERNET EN MEXICO
A principios de 2004, el presidente Fox inauguró la conectividad a Internet de alta velocidad y servicio telefónico de un establecimiento educativo en el Estado de México por medio de PLC, una alternativa a la banda ancha de internet que convierte la red de energía eléctrica en un tendido de telecomunicaciones, al enviar señales de telecomunicaciones sobre los cables eléctricos.
Para asegurar esta coexistencia de señales, se utilizan diferentes rangos de frecuencias.
La conexión se logró por medio de las redes de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y el patrocinio de Grupo IUSA, uno de sus principales proveedores. Aquí, el grupo de otro magnate mexicano, Carlos Peralta, principal accionista de la empresa móvil Iusacell, trabaja en conjunto con la española Tecnocom en la implementación del PLC con equipos de la empresa también ibérica DS2.
En opinión del analista Juan Gnius, Vicepresidente de Signals Telecom Consulting, el emprendimiento no deja de ser una prueba, en un país donde la expansión de la banda ancha de internet no es masiva.
Para que sea comercial aún resta saber el papel legal que tendrá la CFE, una empresa estatal que ingresaría —aunque de manera indirecta— a participar del mercado de telecomunicaciones, donde todas las empresas que participan son privadas, advierte el experto.
También resta la opinión del regulador y el PLC no figura en su agenda de temas en el corto y mediano plazo. El problema que puede enfrentar México —como ya ha sucedido— es que varios órganos políticos (secretarías de Estado) y de regulación entrecrucen sus responsabilidades en la reglamentación del PLC.
Por un lado la Cofetel deberá velar por la utilización del espectro que utiliza el PLC para cursar señales de comunicaciones; por otro se encuentra la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y, seguramente, también tendrá injerencia la Comisión Federal de Competencia (COFECO).
La meta de la CFE —una vez logrados los permisos y autorizaciones— es poner a disposición de los operadores de telecomunicaciones la red de baja y media tensión, mediante licitaciones que podrían tener lugar el año próximo. Los operadores, en tanto, correrán con las inversiones de equipamiento PLC y su comercialización.
Signals enmarca las pruebas de Grupo IUSA y la CFE en el primer caso descrito anteriormente, en el que ambas empresas ya tienen una relación comercial establecida. Grupo IUSA es uno de los principales proveedores de materiales eléctricos de la CFE.
Se podría dar una relación “win-win”, donde la CFE obtenga canales para gerenciar su red de manera remota, y las empresas de telecomunicaciones de la familia Peralta se beneficien con la red de transmisión y de última milla.
El último emprendimiento de los Peralta se denomina VoxIP, una compañía enfocada en la provisión de voz sobre IP (VoIP) sobre conexiones de banda ancha. Otra de las empresas del grupo presta conexiones satelitales a e-México, el mayor programa gubernamental para reducir la brecha digital.
En esta ramificación de las empresas del Grupo Peralta en telecomunicaciones, VoxIP es quien mayores sinergias encontrará con la incursión en PLC, en caso de que la experiencia con la CFE se traduzca en un servicio comercial. La voz sobre IP requiere de conexiones de banda ancha para funcionar y el PLC le daría esta posibilidad.
Y, entre otras ventajas que le daría el PLC a VoxIP —mayores aún que la capacidad de transmisión— se encuentra el acceso a las instalaciones de los clientes (residenciales y corporativos) sin utilizar las líneas de última milla de Telmex ni las centrales, dado que cuestiones como desagregación de redes y coubicación permanecen como temas tabú en las discusiones regulatorias de México, en opinión del analista de Signals.
De resultar exitosa la experiencia mexicana podría dar un fuerte impulso al PLC, debido a su envergadura. La CFE atiende a más de 125.934 localidades, de las cuales 122.712 son rurales y 3.222 urbanas.
Aún cuando el servicio de energía eléctrica llega al 95.4 por ciento de la población, quedan por electrificar 73.457 localidades con un número reducido de habitantes clasificados por su nivel de población: 3.925 localidades de 100 a 2.499 habitantes y 69.532 localidades con una población menor a 100 habitantes. La CFE proporciona servicio de energía eléctrica a 22.3 millones de clientes, cifra que ha mostrado un crecimiento medio anual de casi un 4.4 por ciento durante los últimos seis años.
Sobre la propuesta de instalar un estado de emergencia en Califonia
A propósito de los estados de emergencia declarados en Arizona y Nuevo México, un líder demócrata de California, de visita en México, explica porqué su propuesta de hacer algo parecido no es una medida contra los indocumentados.
El estado de emergencia que Fabián Nuñez, Presidente de la Asamblea Estatal de California, ha propuesto para la entidad, busca presionar a la Administración Bush para que elabore una nueva reforma migratoria este año y reembolse fondos por el encarcelamiento de indocumentados.
Así lo explicó el líder demócrata el primer día de su visita a México, durante una rueda de prensa en un céntrico hotel del Distrito Federal, tras una "excelente" reunión con el Presidente Vicente Fox.
Nuñez admitió que su llamado en ese sentido ha sido malinterpretado “por los mexicanos” y creado una percepción de que el estado de emergencia es “una falta de respeto” para este país.
Aclaró que su iniciativa aborda el flujo de la inmigración ilegal con la ayuda de dinero federal y “eleva el debate (migratorio) a un nivel diferente en Estados Unidos”.
Además, insistió que el estado de emergencia es un asunto “entre California y la Administración Bush. No tiene nada que ver con México.”
En un intento de explicar que su propuesta no afectaría a los indocumentados, Nuñez elaboró:
“Lo que queremos es una política migratoria justa donde el racismo no sea el tema central el cual diriga nuestro sentimiento hacia el tema migratorio, donde la persona que está cruzando se la trate con el respeto que merece”.
El viaje de Nuñez a México, que durará tres días, ocurre en un momento activo en Washinton, donde cientos de iniciativas de ley, incluyendo la migratoria Kennedy-McCain, están pendientes en la Legislatura que concluye el nueve de septiembre.
En su opinión, la iniciativa Kennedy-McCain --que permitiría el ajuste migratorio con visas de seis años, con la condición de no tener antecedentes criminales, mostrar un historial laboral, y pagar dos mil dólares de multa, así como impuestos que deban al fisco-- “es la oportunidad para resolver el problema de los indocumentados en Estados Unidos.”
En la rueda de prensa bilingüe ayer, el asambleísta demócrata se refirió a su plática con Fox, al intercambio comercial entre Califonia y México, al narcotráfico y la violencia en la frontera entre México y Estados Unidos.
Su visita, dijo, busca "crear un mejor enlace entre California y México ya que la relación ha caído un poco.”
Nuñez se refería a las fricciones entre México y California tras las recientes declaraciones del Gobernador Arnold Schwarzenegger, en apoyo al grupo antimigratorio Minuteman, que fueron interpretadas como "anti-mexicanas".
El funcionario nacido en Tijuana aseguró que, aunque tiene diferencias políticas con el ex-actor, no lo considera “anti-mexicano”.
Con Fox habló del tema migratorio. El Jefe del Ejecutivo mexicano “mencionó que en México causa mucho dolor de cabeza (...) las declaraciones de emergencia por el contexto en el que se han hecho“, informó.
Nuñez tiene previsto reuniones privadas con los Secretarios de Relaciones Exteriores Luis Ernesto Derbez y de Gobernación Carlos Abascal, con Congresistas, líderes empresariales y campesinos.
miércoles, mayo 18, 2005
Lecciones desde M�xico
Durante una r�pida visita al Distrito Federal la semana pasada, me toc� presenciar el �ltimo acto de la rebeli�n democr�tica que encabez� Andr�s Manuel L�pez Obrador, del centroizquierdista Partido de la Revoluci�n Mexicana (PRD), el pol�tico m�s popular de M�xico en estos tiempos.
Jefe de Gobierno del Distrito Federal, una especie de superalcalde de la urbe mexicana, L�pez Obrador le gan� una partida al presidente Vicente Fox, que a la postre consolida un aspecto crucial de la transici�n mexicana: las reglas para garantizar la alternabilidad en el poder.
Hace casi dos a?os, un juez de distrito acus� a L�pez Obrador de desobedecer una orden para suspender los trabajos del gobierno capitalino en la apertura de una calle. Esta diferencia administrativa devino en un asunto de Estado, cuando la procuradur�a mexicana acus� a L�pez Obrador de desacato, y llev� el caso al Congreso para, con los votos del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y el Partido de Acci�n Nacional (PAN), aprobar el desafuero del L�pez Obrador.
El jefe del Gobierno del DF siempre mantuvo que se trataba de un juicio pol�tico, para sacarlo del juego de la contienda presidencial del 2006. En consecuencia, su estrategia de defensa se centr� en el plano pol�tico, y no en la formalidad jur�dica, hasta que convirti� su causa en una cuesti�n de importancia vital para los ciudadanos y la defensa de la democracia.
Despu�s de varias semanas de rebeli�n c�vica, cuyo punto culminante fue la multitudinaria �marcha del silencio� del 24 de abril, cuando m�s de un mill�n 200 mil mexicanos marcharon de forma pac�fica hacia El Z�calo, finalmente Fox rindi� su rey.
Buscando una salida pol�tica al entuerto, el Presidente destituy� al Procurador que acusaba a L�pez Obrador, y nombr� a un sustituto, que produjo una salida salom�nica �L�pez Obrador podr�a ser culpable de desacato, pero el delito carece de una sanci�n penal aplicable a este caso�.
La portada de la revista Proceso titul� este acto �La rendici�n� (de Fox), mientras el peri�dico Reforma anunciaba: �Dan v�a libre a AMLO� (siglas de Andr�s Manuel L�pez Obrador), en alusi�n a la campa?a presidencial del 2006. De inmediato, Fox y L�pez Obrador se reunieron, pero ya no para hablar del pasado, sino sobre las reglas del juego en las pr�ximas elecciones, en las que el virtual candidato del PRD seguramente tendr� como contendientes a Roberto Madrazo del PRI y Santiago Creel del PAN.
?Cu�les son las razones del �xito pol�tico en la gesti�n de L�pez Obrador?, le pregunt� a taxistas, estudiantes, analistas, ciudadanos, y periodistas mexicanos. La mayor�a de sus respuestas coinciden en dos ejes nada espectaculares: mejor seguridad ciudadana y m�s obras de infraestructura que impactan positivamente en el descongestionamiento de la ciudad. Los periodistas agregaron otra explicaci�n, quiz�s m�s reveladora: buena comunicaci�n con la gente. Durante cinco a?os consecutivos, L�pez Obrador adopt� la costumbre de brindar diariamente una conferencia de prensa a las 6.30 de la ma?ana, conocida como la �ma?anera�, antes de empezar sus labores. De esa manera estableci� un precedente de dedicaci�n al trabajo y de paso las obras del gobierno del DF pautaron la agenda noticiosa de la radio y la televisi�n.
Con una trayectoria pol�tica radical, aunque ahora se proclama �centrista�, L�pez Obrador tambi�n ha contado con el apoyo de su partido y sus l�deres. Y aqu� surge un curioso paralelismo y a la vez un enorme contraste entre el PRD de M�xico y el FSLN de Nicaragua. Igual que Daniel Ortega en el FSLN, el l�der m�ximo del PRD, Cuauhtemoc C�rdenas, ha fracasado en tres ocasiones consecutivas en su intento de ganar la silla presidencial. En honor a la verdad, C�rdenas gan� la elecci�n de 1988, pero un gigantesco fraude del PRI le escamote� la victoria para colocar en Los Pinos a Carlos Salinas de Gortari. Despu�s de perder en las siguientes dos elecciones, C�rdenas a�n mantiene su aspiraci�n presidencial y ante la emergencia de L�pez Obrador, el l�der del PRD reconoce la nueva realidad pol�tica y adopta una actitud digna de un estadista. A sabiendas que no ser� electo candidato, C�rdenas insiste en que debe organizarse una elecci�n primaria, y se apresta a competir para promover el debate program�tico en el PRD.
?Se imaginan ustedes a Daniel Ortega, reaccionando con el mismo talante democr�tico ante las aspiraciones presidenciales del ex alcalde de Managua Herty Lewites? Esa es, ni m�s ni menos, la distancia que hay entre la izquierda democr�tica que representa C�rdenas y la izquierda autoritaria que encabeza Ortega.
Pero el caso L�pez Obrador tambi�n representa una ense?anza
para Enrique Bola?os. Y es que cuando un l�der se toma el riesgo de convocar al apoyo ciudadano para una causa democr�tica, es posible derrotar cualquier pacto o confabulaci�n legal. L�pez Obrador derrot� al PRI y al PAN, aun con su mayor�a y legalidad en el congreso, porque elev� al m�ximo los costos pol�ticos de la arbitrariedad y puso en riesgo la esencia de la transici�n mexicana, obligando a Fox a rectificar.
En otras palabras, hizo lo que Bola?os nunca se atrevi� a hacer cuando tuvo la oportunidad en el 2002, de convocar a las masas y liderarlas. Para Bolanos ya es demasiado tarde; en cambio, Herty Lewites y Eduardo Montealegre a�n tienen la oportunidad de aprender esta valiosa lecci�
martes, mayo 10, 2005
El pergamino de la seduccion, Juana la Loca, que oculta su historia?
Seix Barral, Novela historica (2005)
Un historiador y una joven de asombroso parecido con la Reina Juana de Castilla investigan el enigma de quien fuera mas conocida como Juana la Loca. Enloquecio de amor, como cuenta la historia oficial, o fue victima de traiciones y luchas por el poder? En esta novela, historica y contemporanea, Juana de Castilla regresa para contar su propia version de los hechos.
La novela esta a la venta en amazon.com via un enlace a la Casa del Libro.
Fragmento del Capitulo Cinco
Frente a la pintura de Pradilla estuvimos largo rato. La figura de Juana, enfundada en un h�bito de monja, ocupaba el centro del lienzo. Era una imagen pasiva, oscura que, por alguna raz�n, yo registr� como una imagen en movimiento. Me pareci� que Juana quer�a obstaculizar la mirada curiosa sobre el ata�d de Felipe, impedir que nadie se acercara a �l. Manuel dijo que Juana hab�a intentado llevar el cad�ver de su marido a Granada para sepultarlo al lado de Isabel La Cat�lica. Como historiador, �l pensaba que su motivo ulterior era, por un lado, rodearse de la nobleza andaluza que estaba de su lado y librarse de los flamencos que rodearan a Felipe en vida, y por el otro, legitimar el derecho real de Felipe -coloc�ndolo al lado de la Reina Isabel- y de esa manera asegurar la sucesi�n de Carlos, su hijo. La leyenda, sin embargo, esgrim�a estas jornadas nocturnas como testimonio de la locura de amor de una reina que rehusaba apartarse del amado y que sosten�a que caminaba de noche porque su marido era el sol y no pod�an brillar dos soles en el mundo.
-Afirmaron que sus celos eran tales que no permit�a a las mujeres acercarse al cad�ver -a?adi� Manuel- Son falacias, por supuesto.
Pens� que quiz�s mi madre habr�a sentido algo similar a la orgullosa impotencia que revelaba la mujer en la pintura. Cuando se percat� que mi padre y ella morir�an juntos, experimentar�a, en medio del terror del accidente a�reo, el alivio de saber que mi padre era ya suyo para siempre. Manuel miraba la pintura y me ve�a a m� como queriendo aprehender cada una de mis reacciones.
Comimos un bocadillo en un restaurante de paredes cubiertas de azulejos donde serv�an, seg�n Manuel, la mejor sangr�a de Madrid. La bebida dulce donde el vino se escond�a entre sabores de frutas me puso acaloradas las mejillas. Luego Manuel detuvo un taxi, y dio la direcci�n de su casa.
En el recorrido no sentamos muy cerca. Percib�a junto a mi falda la tensi�n de su pierna estabiliz�ndose cuando el taxi tomaba las curvas. No me apart�. En el apartamento Manuel encendi� el fuego de la chimenea. Era mediados de Septiembre, pero el oto?o anunciaba ya el fr�o del invierno. El hablaba y fumaba con el rostro envuelto por un halo rojizo. Dec�a no s� qu� cosas de los libros que hab�a le�do en la semana. Yo no pod�a ponerle atenci�n. Intentaba aquietar mi azoramiento para que �l no se percatara del efecto que la conjunci�n de sus fantas�as y las m�as estaban teniendo sobre mi cuerpo y mi alma. Me pregunt� sobre el internado. Mi vida de colegiala con su rutina cotidiana no era materia para alimentar una conversaci�n, dije. Yo ten�a preguntas que hacerle a �l, sin embargo, continu�, interrogantes surgidas en el silencio de las misas matinales, o en las largas horas de estudio callado.
-?Por qu� tanto inter�s por Juana La Loca? ?C�mo es que empezaste a estudiarla, que te dio por saber tanto de ella, de esa �poca?
-Es de familia -dijo Manuel aspirando el humo y mir�ndome fijo, con cierta iron�a- Mis ancestros se ocuparon mucho de Do?a Juana. Crec� escuchando historias de ella y en cierto momento quise saber, como historiador, la realidad de tantas ficciones. Sabr�s que uno de los trabajos m�s apasionantes del historiador es separar los datos falsos que el tiempo acumula sobre un personaje o un evento.
-Tus ancestros eran historiadores tambi�n.
-No exactamente. El rol de mis ancestros en la vida de la reina fue m�s bien detestable. Quiz�s por eso siento que le debo una enmienda al menos a su memoria.
Su apellido paterno, Sandoval y Rojas, proven�a del linaje de los Marqueses de Denia. A la muerte del Rey Fernando de Arag�n, Don Bernardo de Sandoval y Rojas primero, y luego su hijo, Luis, fueron comisionados por el hijo de Juana, Carlos I de Espa?a y V de Alemania para administrar la casa de �sta en Tordesillas.
-Administrar es un eufemismo, sin embargo -dijo Manuel- Realmente fueron comisionados para mantener aislada a la Reina y no dejar que hablara, ni se comunicara con nadie. La rodearon de servidores leales al Marqu�s, cuya complicidad fue esencial para crear alrededor de Juana un mundo ficticio. Sabr�s que estuvo cuarenta y siete a?os encerrada all� -Manuel se levant� sacudi�ndose las cenizas del pantal�n como si esta tarea le demandara toda su concentraci�n.
-Lo s�, pero no logro comprenderlo- confes�, poni�ndome de pie para servirme un vaso de agua en cocina - La verdad es que s� muy poco de Juana La Loca.
-No est�s sola. La verdad que los seres humanos sabemos muy poco de quienes nos precedieron en el tiempo. Heredamos sus afanes, pero no sus experiencias. Te aseguro, sin embargo, que cuando termine de contarte esta historia, sentir�s que has sido parte de ella, que Juana y t� no son tan distintas la una de la otra. T�, en su lugar, habr�as sentido similares pasiones; la misma rabia, la misma desesperaci�n... quiz�s hasta el mismo entregado amor. Reviviremos a esa reina. S�lo as� podremos comprenderla y juzgarla con acierto. Pero ya sabes mis condiciones. Bajar� a ayudarte con el traje.
Bajamos otra vez al espacio oscuro de su habitaci�n y otra vez me desnud�, esta vez m�s despacio, sintiendo que mi turbaci�n daba paso al placer, como si cada parte de m� que se libraba de ropa, estuviera saliendo por primera vez a la luz y al descubrirse frente a otro se descubriera a s� misma. Sentado sobre un banquillo con las piernas abiertas, los codos apoyados sobre las piernas y la barbilla entre las manos, Manuel me observaba, pero tanto �l como yo evitamos vernos a los ojos.
Finalmente �l me ci?� las cintas que cruzaban por la espalda y se anudaban en la cintura. Era curioso el efecto del traje y de aquella ceremonia sobre mi psiquis. Como si el contacto de mi piel con la falda voluminosa, la seda, el terciopelo, animara en mi mente qui�n sabe qu� oscuras memorias de otros tiempos y me hiciera, adem�s, ceder mi voluntad a voces de la historia que se mov�an entre Manuel y yo como almas en pena necesitadas de revelar sus secretos. Me preguntaba si acaso yo no habr�a vivido esa �poca en una vida anterior, si el hecho de que Manuel y yo nos encontr�ramos carec�a de casualidad y era m�s bien algo inevitable, el resultado de una cadena de hechos que forzosamente conduc�an a esta tarde, a este apartamento en Madrid.
Manuel se sienta detr�s de m�. Susurra. Soy Juana.
Es 1485, el reino de Arag�n ha recuperado N�poles de los franceses. Sin embargo las tensiones persisten. Escaramuzas fronterizas estallan a menudo en Rosell�n y Fuenterrab�a. Para sellar una alianza con la casa de los Habsburgo destinada a aislar al rey franc�s Luis XII, mis padres deciden concertar un doble matrimonio. Mi hermano Juan -el pr�ncipe heredero- y yo, casaremos con los hijos de Maximiliano de Austria y Mar�a de Borgo?a. Juan casar� con Margarita de Austria y yo con el Archiduque Felipe.
Para desterrar la imagen de incesantes conflictos, atraso y anarqu�a que, antes de la llegada al poder de mis padres, ha existido de nuestro pa�s en Europa, mis padres conciben nuestras bodas como una ocasi�n para desplegar la magnificencia de sus reinos. Que no se diga m�s que la corte espa?ola carece de los brillos y suntuosidades de sus vecinos. Mi madre supervisar� personalmente la construcci�n y organizaci�n de la armada que tras llevarme a m� a Flandes, regresar� con la princesa Margarita, futura reina de Espa?a.
El pacto matrimonial acuerda que ninguna de las novias reciba dote. Cada esposo abastecer� su casa y atender� las cortes correspondientes con el producto de rentas establecidas. Esta disposici�n resultar�, m�s adelante, nefasta para m� pero en aquel momento de arreglos y buenas voluntades nadie duda que sea una medida acertada.
Ignorante de los pormenores que discut�an mis padres con los embajadores borgo?ones, yo me preocup� �nicamente por impresionarlos. Me vest� con un traje carmes� de pesado terciopelo y bajo escote. At� a mi garganta una cinta negra de seda de la que pend�a el rub� que mi madre me regalara en ocasi�n de mi compromiso. As� ataviada, con el cabello recogido en un mo?o apretado que tirando de mi piel realzaba la forma almendrada y el tama?o de mis ojos, me asom� al balc�n del sal�n de audiencias justo cuando calcul� que no pasar�a desapercibida. Las miradas de los nobles no se hicieron esperar. Me complaci� percibir la aprobaci�n que revelaban sus murmullos en franc�s, sus sonrisas y reverencias. Logrado mi cometido, me retir� otra vez. No tard� mucho en aparecer Leonor, una de las m�s j�venes damas de compa?�a de mi madre. Entre risas cont� que uno de los embajadores hab�a solicitado autorizaci�n a la Reina para que el pintor flamenco, Michel Sittow, me hiciera un retrato. As� la corte borgo?ona y mi futuro esposo conocer�an de adelantado la veracidad de las palabras con que ellos describir�an mi belleza.
Desde que se concert� mi compromiso, mi vida pas� a girar totalmente alrededor de los preparativos de la boda. A diferencia de mi hermana Isabel, que cas� con el Rey Alfonso de Portugal, yo no me casar�a con un rey. Sin embargo, los preparativos para mi traslado a Flandes fueron los m�s ostentosos y ricos de que se tuviera memoria en las cortes Castellanas. Apenas cuatro a?os hab�an transcurrido desde la Reconquista de Granada, la conquista de las Islas Canarias y el descubrimiento de las Indias Occidentales. En esos cuatro a?os, el reinado de mis padres se consagr� como uno de los m�s pr�speros y s�lidos de Europa. Las noticias de las enormes riquezas descubiertas en las Indias, donde se rumoraba exist�an ciudades enteras construidas con plata y oro; la firmeza de mis padres para imponer en la pen�nsula el mandato de la Corona y subyugar tanto a la nobleza d�scola, como al clero corrupto, anunciaban tiempos de ventura para quienes el Papa Alejandro VI bautizara como los Reyes Cat�licos. Nunca vi a mi madre con m�s br�os de los que hizo gala cuando se dedic� a preparar la faustuosa armada que me llevar�a a Flandes. Los preparativos para mi viaje empezaron en el verano de 1495. Desde la primavera, la corte real se traslad� a la Villa de Almaz�n donde los reyes supervisar�an la construcci�n de la flota en los astilleros del Cant�brico. Fue una �poca muy dichosa para m�. Mi padre que, hasta entonces, no me paraba muchas mientes, se transform� en mi amigo y c�mplice. Me sentaba sobre sus piernas o me llevaba a los astilleros para mostrarme el progreso de los artesanos que constru�an las carracas genovesas que trasladar�an mi s�quito multitudinario. A �stas se sumar�an adem�s otras quince vizca�nas y cinco carabelas donde viajar�an los cinco mil soldados que me acompa?ar�an para asegurar la navegaci�n segura frente a las costas de la hostil Francia. Yo disfrutaba observando el efecto que su presencia ten�a sobre el enjambre de afanados trabajadores. El poder sentaba muy bien a mi padre. Ten�a el don innato de la autoridad. Su cuerpo fuerte y atl�tico ocupaba m�s espacio del que f�sicamente le correspond�a. A�n los cortesanos de m�s alcurnia, instintivamente guardaban alrededor de �l una prudente distancia, como si respetasen el foso invisible de un castillo. Que tendiera el puente levadizo cuando yo me acercaba, me hac�a sentir infinitamente importante y especial. Orgullosa reconoc�a en m� rasgos de su talante y si antes me esforzaba por endulzar mi car�cter y comportarme como complaciente damisela, esos meses me ense?aron las ventajas de no falsear mis opiniones, ni sacrificar mis pareceres para ganar la enga?osa y moment�nea aprobaci�n de cortesanos zalameros.
Mi madre se complac�a vi�ndonos tan cercanos. Desafortunadamente, ese par�ntesis de felicidad filial dur� pocos meses. A fines de Junio, los franceses volvieron al ataque en Perpi?�n y mi padre sali� en Julio hacia Catalu?a. Recuerdo que al despedirse me llam� "reinecita". Dijo que, a sugerencias de Juan de Arbolancha, mi madre hab�a solicitado que los cientos de barcos laneros que viajaban a Flandes escoltaran la comitiva nupcial. Ciento treinta y dos barcos zarpar�an al un�sono. No te desposar�s con un rey, sonri� mi padre, pero nadie dudar� que mereces ser reina. Sub� a la almena para verlo partir y all� estuve hasta que desapareci� la cabalgata que lo acompa?aba. Sab�a que no volver�a a verlo por largo tiempo y que todo ser�a diferente. ?No imagin� cuanto!. Fue mi madre entonces quien se encarg� de apertrechar las naves. Ella seleccion� a los cinco mil soldados que me acompa?ar�an y entren� a los m�s de dos mil miembros de mi s�quito en los particulares de la Corte de Flandes.
El 20 de Agosto todo estaba presto para partir. El abordaje de las naves empez� desde el amanecer. Por la tarde, de improviso, una tormenta se ensa?� sobre la Bah�a de Vizcaya. Yo hab�a terminado de acomodarme en mi camarote. Constaba de un espacio amplio y una alcoba con la cama adosada al costado de la nave. Una gruesa cortina de terciopelo bermell�n separaba una estancia de la otra. En la ante-c�mara hab�a sillas, un escritorio peque?o, un div�n y un peque?o armario para mis instrumentos musicales. A mi lado, mi madre se asomaba, por las mirillas cubiertas por holandas, al horizonte oscuro y las crestas agitadas del mar. Al menos el calor se hab�a apaciguado y ella y yo ten�amos un momento de soledad tras el ajetreo del abordaje. Esperar�amos juntas el paso de la tormenta, dijo. Quiz�s ese tiempo era un regalo de Dios nos conced�a antes de separarnos.
-Estar�s lejos, Juana. Eres joven e impresionable y temo por ti en la corte de Flandes.
?Qu� sientes t�, una muchacha de diecis�is a?os a punto de dejar todo lo que le es familiar y amable y embarcarse en un viaje sin retorno? -pregunt� Manuel.
-Miedo, pero tambi�n excitaci�n. Pienso en el marido que me espera, me pregunto si ser� feliz, si de veras ser� "el hermoso".
Tocar�as el clavicordio, aunque tambi�n conoc�as el monocordio y la guitarra. De las hijas de Isabel, eres la m�s educada. Esa noche, en la velada que sigue a la cena, mientras la carraca se balancea en el agua, r�es con las j�venes damas de tu corte y tu madre piensa en lo hermosa que eres y trata de que no se le ablande el coraz�n tan bien entrenado para el infortunio y la discordia. T� la miras de reojo porque presientes su turbaci�n y su tristeza. Percibir que le causas esos sentimientos te llena de cierta oscura alegr�a. Tu madre nunca ha sido afectuosa y a menudo te has preguntado si es capaz de amarte como te ama tu nodriza Mar�a Santiestevan, quien se despidi� de ti en Valladolid con el viejo rostro convulso por los sollozos. Por eso, el espect�culo de tu madre turbada en medio del jolgorio y las bromas, te hace sentirte amada e importante, te alegra las incertidumbres del viaje. No te arredra la traves�a porque el mar te gusta y desde ni?a lo has considerado como una l�quida alfombra m�gica capaz de transportarte lejos. Es el desembarco el que te inquieta.
Desde que mis pies cruzaron el puente de proa de la carraca del Capit�n Juan P�rez, en medio de los fardos y la carga, comprend� que el equipaje que m�s cuenta lo llevo dentro de m�: llevo mi nobleza, la sangre de mis ilustres antepasados, la Espa?a de mi coraz�n. Cuando mi madre se despida y desembarque, ser� yo el ancla y motor de esta expedici�n. Ser� a m� a quien obedezca el s�quito. Mientras tanto gozo de la intimidad inesperada con Isabel, gozo viendo como la ternura aletea sobre su rostro y pone en sus ojos brillos que jam�s antes vi. L�grimas. ?Ser� posible? Esa noche ella y yo dormimos en el mismo lecho. Desde que era muy peque?a no la veo en camisa de dormir. Despojada de sus ropas reales es s�lo una mujer sobre cuya espalda desciende un arroyo de pelo largo y entrecano. Un rostro afilado recostado en las almohadas. Tengo que pedirle a mi boca un gesto melanc�lico, apagar mis ojos para que ella no perciba la exaltaci�n que, m�s all� del temor, me produce la idea de vivir en la Corte de Flandes, como esposa del Archiduque de Borgo?a. Desde ni?a he o�do las historias del boato y colorido de esa corte. He admirado el trabajo de sus exquisitos orfebres, las armaduras sin par de sus herreros, los tapices de sus telares. De sobra conocida es la magnificencia de sus justas, as� como el fausto de sus banquetes y festividades. Tambi�n he o�do las cr�ticas mordaces sobre las licenciosas costumbres de la nobleza flamenca. Siempre me ha parecido adivinar un dejo de envidia en los m�s escandalizados por la liberalidad de esa corte; por las pr�cticas que, seg�n ellos, son contrarias a la austeridad castellana. Sucede que �ltimamente, entre nosotros, hasta una irrelevante falta de recato puede convertirse en motivo suficiente para que intervenga el severo Tribunal de la Santa Inquisici�n.
Mi madre fija sus ojos en m� y me mira como quien se viera en un espejo. Est� conmigo pero tambi�n s� que est� lejos, su mente siempre viendo m�s de lo que ve. Me pregunto si recordar� acaso la boda con mi padre realizada en secreto y contraviniendo la voluntad de su hermano, el rey Enrique IV. Me ha contado de los trucos que us� mi padre para entrar al castillo de Medina del Campo donde se realiz� la �ntima y secreta ceremonia. Ella tambi�n cuando se despos� albergar�a la ansiedad confusa que siento yo, agravada en su caso por la incertidumbre de si llegar�a o no a ocupar el trono de Castilla.
-No olvides que te debes a Espa?a -me dice- Tu padre y yo hemos empe?ado nuestra juventud, nuestra salud, en unificar este pa�s. Este matrimonio tuyo nos har� de importantes aliados y fortalecer� nuestra posici�n frente a Francia. Comp�rtate como lo que eres, una princesa de Castilla y Arag�n, que no se deja seducir por retru�canos, ni excesos- me aconseja-. -Llevas un s�quito numeroso para que te sientas rodeada de los tuyos. Ap�yate en quien preside tu corte, nuestro almirante, Don Fadrique Enr�quez, hombre nobil�simo, y en la nobleza de Beatriz de Bobadilla, j�ven pero sabia. Quiz�s te resulte extra?o el matrimonio cuando aun no conoces a tu marido, pero la juventud de ambos ser� tierra arada para la semilla que quer�is plantar. Deja que tu decisi�n sea la de amarlo y el amor se te dar�. No seas esquiva y controla tu temperamento fogoso. El fuego en las mujeres asusta a los hombres. Hay que guardarlo con discreci�n para que no desate aguaceros que terminen por apagarlo.
Mi madre habla y habla y su voz va y viene en mis o�dos al comp�s del balanceo del barco en el agua, al comp�s de las r�fagas de viento sobre la bah�a de Vizcaya en esa noche oscura iluminada a intervalos por el restallar de rel�mpagos lejanos.
Al d�a siguiente, llueve. Yo permanezco en mi camarote, mientras mi madre ocupa su agitaci�n con las damas de la corte revisando las provisiones del viaje. A la noche, ella y yo cenamos con Beatriz Galindo. A la hora del postre, �sta se saca del corpi?o un frasco peque?o preparado por las esclavas moras. Una p�cima de amor, me dice, que debo tomar y hacer que tome mi marido. Le han asegurado que es un filtro infalible que har� que �l y yo nos amemos hasta el fin de nuestros d�as.
Beatriz vierte la mitad del frasco en mi copa de vino y la tomo sin rechistar pensando en Isolda y en los peligrosos equ�vocos del amor.
Mi madre y Beatriz r�en como ni?as que han hecho travesuras.
-Ya veremos si funciona -dice la Reina- y no le cuentes esto a tu padre. Estos son secretos de mujeres.
Re�amos a�n cuando se person� a la puerta el Almirante de la Armada, Don Sancho de Baz�n, para informarnos que la tormenta hab�a amainado y que se avecinaba un viento favorable. Con la venia real, zarpar�amos muy temprano al d�a siguiente.
Mi madre alab� a Dios y extendi� su consentimiento para la partida. Discreta como era, Beatriz se march� y nos dej� solas. Poco dormimos esa noche, pensando que quiz�s nunca m�s estar�amos juntas.
-Ya ver�s cu�n duro es, Juana, desprenderse de los hijos. Si en la vida cotidiana, mientras crec�is, uno os mira y apenas comprende que hay�is surgido de la propia entra?a, basta un peligro o una despedida, para que el cuerpo de una se rebele y ans�e la sangre correr en pos de las venas que alguna vez aliment�. Pero es ley de la vida que el m�s grande amor sea el m�s entregado, el que no se deja nada para s�. Me siento infinitamente triste y feliz. Triste porque pierdo a mi ni?a; feliz porque gano una colaboradora en esta empresa de hacer m�s grande y pr�spera a Espa?a.
Al d�a siguiente, apenas amanec�a cuando todo estuvo a punto. La despedida se prolong� con el besamanos de la comitiva a la reina y las recomendaciones de �sta. Por fin lleg� mi turno. O� el coraz�n de mi madre cuando me apret� contra su pecho. ?Qu� fuerte lat�a!. No quer�amos llorar, pero tampoco salirnos la una de los brazos de la otra. Nada dijimos. Ella me hizo sobre la frente la se?al de la cruz. Me arrodill� y bes� su mano.
Mi madre permaneci� en el muelle y yo en la cubierta de la carraca hasta que la distancia borr� la bah�a y me qued� sola frente al mar sin fin y el cielo claro y azul de un d�a de inusitada transparencia. Me parec�a viajar sobre una cometa arrastrando una larga cola. Hasta donde mi vista alcanzaba ondeaban los brillantes colores de las banderolas y penachos que adornaban los m�stiles de las ciento treinta y una embarcaciones que me acompa?aban. Era un espect�culo espl�ndido. Me sent� personaje de una canci�n de amor que cantar�an los juglares. Acompa?ada por Don Fadrique y otros caballeros y damas de la corte pas� muchas horas esos primeros d�as sobre la cubierta de la carraca, admirando la calma de las olas y las manadas de delfines que nos acompa?aban grandes trechos saltando sin esfuerzo al lado de las embarcaciones. Naveg�bamos en parejas. Mi carraca genovesa ocupaba el centro de la armada.
A los tres d�as de navegaci�n estable y sin tropiezos, se desat� una furiosa tormenta que nos oblig� a fondear en el puerto ingl�s de Portsmouth. Durante los dos d�as que deb� permanecer en tierra, recib� el homenaje de los nobles ingleses. Se presentaron sin demora no bien corri� la voz de la ciudad flotante aparecida en las aguas del puerto. Me hosped� en el castillo de Portchester, a la orilla del mar. Era una edificaci�n antigua con salones malamente iluminados, pero nuestros anfitriones hicieron cuanto pudieron por albergarnos c�modamente. Tras ocho horas de soportar un mar embravecido que nos zarande� inclemente, la mayor parte de mi s�quito era una ruina de rostros p�lidos y desencajados. Porque la navegaci�n no me afectaba ni el equilibrio ni el est�mago, les parec� de singular belleza a los ingleses, seg�n no se cansaron de repetirme. S�lo a?os m�s tarde me enter� de que el mismo rey Enrique VII lleg� en secreto para contemplarme de lejos, ya que el protocolo no permit�a que un rey se desplazase del sitio de asiento de su trono para recibir a una princesa. Aparentemente, exageraron de tal modo mi hermosura que no pudo resistir la tentaci�n de verme personalmente. Para m� que saciaba su curiosidad. Mi hermana Catalina estaba por comprometerse con su hijo y �l querr�a mirar el tipo de linaje con el que estaba cercano a emparentarse.
Tras ese percance continuamos viaje sin nuevos contratiempos hasta que nos topamos con los bancos de arena de nuestro destino en el puerto de Arnemuiden en Flandes, al cual llegu� el 9 de Septiembre de 1496. Todav�a en alta mar me trasladaron a una vizca�na en la que arrib� a la que ser�a mi patria adoptiva. Entre tanto, otra carraca genovesa cargada de regalos para la corte flamenca encall� e hizo agua por la quilla. Originalmente, mi ajuar consistente en m�s de cincuenta ba�les, viajar�a en esa nave. Por fortuna, mi madre dispuso a �ltima hora trasladar todas mis pertenencias a la nave insignia, de manera que yo no tuve demasiado que lamentar. M�s bien mi insistencia de que se ocuparan todas las vizca�nas disponibles para recoger a los n�ufragos, evit� que perecieran ahogados el pasaje y los tripulantes.
-Luc�a, ?c�mo crees que ir�a Juana en ese viaje?
-Azorada, embelesada. Le habr� gustado el recibimiento de los ingleses, irradiar su propia luz, no depender de la de los padres. Yo bien que recuerdo esa experiencia de "no ser" de mi ni?ez . Los mayores me miraban para encontrar los rasgos de mis padres en m�, como si se tratase de evaluar la calidad de la copia. No era yo quien les interesaba. El objetivo de sus atenciones era congraciarse con ellos. A Juana le pasar�a lo mismo. En el viaje tomar�a conciencia de que separarse de su casa y su familia le permit�a ser ella misma. Ser�a como el polluelo que sale del cascar�n, y horas despu�s ya no titubea sobre el pasto. Quiz�s por eso no se mareaba cuando los dem�s sucumb�an al zarandeo del mar; querr�a afirmar su car�cter. Desde peque?a su valent�a, su fuerza f�sica, causaban admiraci�n -?no es cierto?- . En cuanto a su belleza no s� cu�n consciente estar�a de ella. Lo digo un poco por m� misma -guardando las distancias. Me gusta lo que veo en el espejo, no te voy a decir que no, pero todo depende del d�a y de mi estado de �nimo. Intuyo que la belleza f�sica est� llena de contradicciones. Uno sabe, tanto por intuici�n como por el mundo que nos rodea, que la belleza no es un don despreciable para una mujer. M�s de una vez rec� para que Dios me librara de ser fea. Pero claro, tambi�n me pregunto si la fealdad realmente existe, si es justo decir que alguien es feo, como si esto tuviera la menor importancia. Sin duda que no la tiene si uno es del sexo masculino.
Me hab�a girado para ver a Manuel sentado detr�s de m� con el rostro inclinado hacia adelante, roz�ndome el brazo que puse sobre el espaldar de la silla. Su mirada atenta parec�a querer atisbar otro tiempo a trav�s de m�. Sus ojos no se deten�an ni en los m�os, ni en los confines de la sala. De pronto puso su frente sobre mi brazo, como si estuviese abrumado. Tras un instante de recogimiento suyo e incomodidad m�a, pareci� recuperarse y me sonri� una disculpa.
Record� la primera vez que fui a su apartamento. Tomamos vino en el almuerzo y, como me puse so?olienta, me invit� a echarme sobre el sof� y dormir un rato. Eran casi las cuatro de la tarde. Deb�a regresar al colegio en dos horas, pero el metro de Noviciado estaba muy cerca. Sab�a que si lograba dormitar al menos diez minutos se me quitar�a la sensaci�n de pesadez. Cerr� los ojos. Lo o� moverse por el piso, encender el fuego, llenar de agua la cafetera. Por la ventana se filtraban los ruidos de Domingo del barrio: conversaciones de transe�ntes, coches que pasaban espor�dicamente, puertas que se cerraban. Eran sonidos que parec�an lejanos, apagados, que no lograban penetrar la pl�cida quietud de la hora de la siesta, como si quedaran atrapados en el borde del c�rculo est�tico al centro del cual estaba el sof� donde yo yac�a cuan larga era. A pesar que, desde entonces, se me cruz� por la mente que las monjas no aprobar�an que visitara el apartamento de un hombre que apenas conoc�a, me gust� la idea de estar all�. Me sent� muy c�moda y adulta. La soledad que rodeaba a Manuel actuaba como un v�nculo instant�neo entrambos. Una especie de virtud compartida. No se me ocurri� pensar que hubiera nada inusual en aquel hombre entusiasmado por la amistad y la compa?�a de una chiquilla como yo. Me despert� con los dedos largos de Manuel acarici�ndome la cabeza. Cuando abr� los ojos su cara estaba muy cerca de la m�a y su boca me bes� levemente en los labios. "Despierta, peque?a", me dijo, mir�ndome con ternura. A menudo pens� en aquel beso durante el verano, siempre con una curiosa sensaci�n de cosquillas en la boca.
-Sigamos -dijo- interrumpiendo mis reminiscencias- quiero contarte el encuentro entre Juana y Felipe El Hermoso.
Has llegado a Arnemuiden. La noticia que te espera nada m�s desembarcar es que tu prometido no ha llegado a recibirte. Te lo informa una dama espa?ola, Mar�a Manuel, la esposa de Balduino de Borgo?a, encargado por el rey Maximiliano de Austria de darte la bienvenida, junto con un peque?o grupo de acompa?antes.
Para trasladarme de la carraca a la vizca�na que me llevar�a a tierra, yo hab�a insistido en vestir uno de mis m�s bellos trajes dorados. Las palabras de Don Fadrique, Do?a Beatriz y las otras damas de mi corte, no lograran disuadirme. Yo quer�a lucir mi tez y mis cabellos negros, distraer la atenci�n de mi coraz�n que marcaba el tiempo como un reloj descomunal. La pompa de mis vestiduras, los volantes, el verdugo, convirtieron el traslado a la vizca�na en alta mar en una haza?a. Hubo que bajarme de la nave como un fardo pesado e in�til. Lo soport� pensando en los ojos deslumbrados de mi prometido. Al llegar a tierra, sin embargo, s�lo se acercaron a recibirme un grupo de adustas damas espa?olas. La agobiante sensaci�n de rid�culo que me invadi� me puso de p�simo humor. Jam�s me hab�a sentido as� de humillada. Pens� en el esfuerzo de mi madre por desplegar la gloria de Espa?a en aquella armada impresionante que, desde la costa, daba al horizonte el aspecto de una calle de gran ciudad engalanada para un d�a de festividades. Semejante desplante me confund�a. Do?a Mar�a y Don Balduino, disimulaban su contrariedad. Iban ataviados a la manera borgo?ona: ella con sombrero muy alto,traje de fin�simo brocado rematado con pu?os y cuello de encaje, �l con bombachas cortas, finas medias ocre, zapatos de gamuza con arabescos y un peto de rombos trenzados en hilo de oro. Do?a Mar�a, muy locuaz, estaba �vida de noticias de la corte castellana y nos puso al tanto de los preparativos del viaje de la novia de mi hermano Juan, Margarita.
En la carroza, camino a nuestro hospedaje, ya fuera del alcance de o�dos indiscretos, Do?a Mar�a nos inform� que, aunque mi suegro, el emperador Maximiliano, compart�a la posici�n espa?ola de que era necesario aislar a los Valois, los consejeros que, desde ni?o rodeaban a Felipe y gran parte de la nobleza borgo?ona privilegiaban la relaci�n con los franceses. Recelaban de la poderosa flota, la cantidad de soldados y el numeroso s�quito que me acompa?aba. Lo consideraban un gesto inequ�voco de la influencia que, tras mi matrimonio, los Reyes Cat�licos pretend�an tener sobre Flandes. Los flamencos se propon�an sin duda ignorar el poder�o de Espa?a. La corte flamenca admiraba a Francia. A nosotros, en cambio, nos criticaban por llanos, r�gidos, petulantes y mojigatos.
-Debe usted saber, Alteza, que a vuestro prometido, el Archiduque, no s�lo se le llama Felipe El Hermoso, sino Felipe, el Aconsejable, "Croit Conseil", pues conf�a ciegamente en sus consejeros.
-El Archiduque ha pedido que viaj�is a Brujas donde os han preparado una recepci�n -intervino Don Balduino.
-Pero podr�ais elegir viajar con nosotros a Bergen-op-Zoom. El Se?or Jean de Berghes me ha pedido que os extienda una cordial invitaci�n para que asist�is al bautizo de su hija y se�is la madrina. Bergues es chambel�n del Archiduque, pero fiel a la corona de Castilla y Arag�n -me dijo Do?a Mar�a, con una sonrisa p�cara de labios delgados.
La clara insinuaci�n no cay� en o�dos sordos. La verdad era que en aquel momento nada me pareci� m�s adecuado que romper los planes de mi prometido. Todav�a no desaparec�a el acaloramiento que me produjo el chasco de tener que pasearme con mi vestido dorado y sin gal�n ante la multitud que se aglomer� en el puerto.
-Me encantan los bautizos -respond�- Ya habr� tiempo para visitar Brujas.
-Dejemoslo all�. Ya es hora de que regreses al colegio.
No acept� que me llevara. Nos despedimos a la entrada del metro. Sentada en el tren, no pod�a dejar de pensar en la desilusi�n de Juana. Distra�da, me confund� de estaci�n y llegu� al colegio unos minutos despu�s de las seis. La cena hab�a comenzado. Madre Luisa Magdalena me mir� desde el podio donde vigilaba el refectorio. De camino al estudio me pregunt� si hab�a tenido alg�n contratiempo.
a de regreso, uno de los viejos libreros en la Cuesta de Moyano decidi� contarme su vida -dije- Me dio pena interrumpirlo. Hoy vi en El Prado a la Juana La Loca de Pradilla. Me impresion�.
-Es muy hermoso. Mira que a m� me extra?� verte llegar sin tu raci�n de pasteler�a -sonri�.
Baj� la cabeza para evitar mirarla a los ojos. Tem�a su perspicacia y que me leyera la mentira en la cara pero no quer�a decirle la verdad. La pol�tica de las monjas era siempre preventiva. Antes que confiar en que uno tuviera suficiente juicio prefer�an evitar que uno lo ejerciera del todo. El afecto que me profesaba Madre Luisa Magdalena, no era ninguna garant�a de que aprobar�a mis acciones. Ante todo, era una monja.
lunes, mayo 02, 2005
Un blog propio, lunes, noviembre 08, 2004
El pasado VI Encuentro Internacional de Escritoras In�s Arredondo, efectuado entre el 23 y el 26 de septiembre, suscit� un par de ins�pidas notitas en los diarios de la ciudad sede, Guadalajara, y una que otra en los de circulaci�n nacional. De hecho, el �nico que cubri� con seriedad e inteligencia dicho acontecimiento fue La Cr�nica de Hoy, a trav�s de su editora de cultura, Mar�a Lourdes Pallais (que es, asimismo, una espl�ndida novelista aunque haya acudido en plan de reportera). Con tristeza constat� que nadie entendi� el verdadero prop�sito de este encuentro: a la indiferencia manifiesta en un par de notitas de inc�moda localizaci�n, perdidas en un maremagno de notas consideradas de mayor relevancia no obstante ser de �ndole local y no internacional -aunque uno de estos diarios, El informador, �prest� a unas edecanes que se apostaron en las mesas de an�lisis, con la intenci�n, seguramente, de embellecer un ambiente de feas y fr�gidas acad�micas, de �mujeres que saben lat�n, sin marido ni buen fin�, que, ?oh iron�a!, resultaron ser mucho m�s bellas y voluptuosas que dichas se?oritas-, se suma la evidente ineptitud de los an�nimos rese?istas para captar el mensaje principal de las magistrales conferencias de las maravillosas escritoras Ana Mar�a Navales y Alicia Steimberg (espa?ola y argentina respectivamente), ya no digamos las ponencias que iban mucho, pero mucho m�s all� de enaltecer la �literatura femenina� por encima de la �masculina�, como absurdamente destacaron algunos que confundieron una celebraci�n del ingenio femenino con una asamblea de feministas rabiosas y castradoras. El lema del encuentro, que cada a?o tiene su sede en un pa�s distinto (el pr�ximo ser� en Galicia, Espa?a, la tierra de Rosal�a de Castro), no insin�a en ning�n momento que el tema a tratar sea la literatura femenina, por una raz�n muy sencilla: no existe tal literatura, por m�s que se hayan devanado los sesos para demostrarlo los detractores varones de este encuentro, �tan desnudos de noticias�: la cr�tica de y para la obra escrita por mujeres, era el verdadero asunto a tratar. �La literatura no tiene sexo -escribi� Francisco Arvizu en su columna de El informador titulada �La fosa y el p�ndulo�, suponiendo seguramente que descubr�a el hilo negro -. Primero, o es o no es (respecto a la mera redacci�n); segundo, hay �nicamente buena o mala literatura.� Esta frase, que aparece como metida como con calzador entre notas sueltas relacionadas con la presentaci�n de un libro, las declaraciones de un asesor del Centro Cultural Universitario y el derribo de �rboles (esto �ltimo alarmante en verdad, pero nada que ver con el dilema gen�rico planteado porArvizu), no hace menci�n al Encuentro de Escritoras, pero se publica justo cuando �ste se est� llevando a cabo, lo que nos hace sospechar que el titular de la citada columna repudia dicho encuentro. El que las escritoras y acad�micas se re�nan a hablar acerca de otras escritoras, por la simple y sencilla raz�n de que ning�n cr�tico var�n se ha molestado en abordar y estudiar la obra de las mismas (alguien tiene que hacerlo entonces, ?no?, sobre todo si estas autoras se encuentran a la altura de los autores m�s laureados y son, no obstante, desconocidas), da pie a toda clase de suspicacias, malos entendidos y bromas de p�simo gusto.
El punto culminante de este evento lo marcar�a la participaci�n de los cr�ticos varones. En lo personal, esperaba que �stos, como el resto de las ponentes (entre ellos mi esposo, maestro en letras mexicanas por la UNAM, que, de principio, supuse ser�a incluido en la mesa de los varones, cosa que no fue as� aunque no tardar�a en comprender por qu�), ?analizara la obra de alguna escritora en particular, como hizo mi esposo; o que rindiera un enriquecedor punto de vista masculino acerca del quehacer literario de sus colegas mujeres, pero empec� a sospechar que la cosa iba por otro lado cuando un d�a antes de su participaci�n en aqu�lla, la mesa m�s esperada, el escritor jalisciense Dante Medina (que por su extra?o acento confund� con franc�s), que formar�a parte de la misma, public� en su columna �Maneras de habitar el mundo�, tambi�n de El informador, los siguientes comentarios bajo el t�tulo (y dale) �?Existe la literatura femenina?�:
�Ardua y sencilla pregunta. Ardua, si queremos entender lo esencial de
lo-que-es-masculino y diferenciarlo de lo-que-es femenino. Sencilla, si nos parece de tan poca importancia que nos escabullimos respondiendo: �es como es�, o �es como todo�, o �all� cada quien�(...) Pregunta: ?Existe �la literatura femenina�? Respuestas mexicanas. Respuesta 1: s�, pero no. Respuesta 2: puede que s�, aunque qui�n sabe. Respuesta 3: sea como sea, ni nos perjudica ni nos beneficia, sino todo lo contrario. Respuesta 4: eso depende de lo que cada qui�n entienda por �literatura femenina�, ?no es cierto? Respuesta 5: entonces, digo yo, pues, si es as�, como quien dice ?verdad?, que es como si dij�ramos, a ver, primero nos vienen con que la �literatura femenina� ?y luego qu�? No, chato, van a salirnos quesque con la �literatura masculina�, y de ah� ya no paramos...�
Desconoc�a hasta ese d�a la existencia de Dante Medina, y me disculpo por mi ignorancia pues result� ser uno de los escritores m�s becados y premiados de nuestro pa�s; un genio, un tocado de los dioses, un descendiente de aquel cuyo nombre ostenta... un ching�n, nos dijeron; ?cuidado con �l!, le advirtieron a mi despistado esposo, indigno de compartir el podio con aqu�l por estar m�s interesado en la investigaci�n acad�mica que en ser amigo de los se?ores que se reparten el queso; loado sea Dante, aunque su estilo cantinflesco me hizo albergar ciertas dudas: ya sabemos, de todos modos, c�mo las gastan en el medio literario oficializado donde el talento es lo que menos importa. Al d�a siguiente de leer estos ins�litos comentarios asist� a la mesa precedida por Medina y otros dos varones, al parecer acad�micos de la UAG, Jos� Br� y Jorge Souza (tambi�n estaban programados Ildefonso Meza y Rogelio Guedea, y quienes, una de dos, o menospreciaron el tema, o rehusaron mofarse de las asistentes), en un auditorio que rebosaba de escritoras y
estudiosas de la literatura.
El primero en hablar fue Medina, y lo que dijo, aunque pretend�a sonar m�s dulce, m�s
suave y todav�a m�s ininteligible y capcioso que su comentario period�stico, fue, palabras m�s, palabras menos, que las �nicas y genuinas escritoras de este mundo son las musas; que las escritoras, as� como los escritores, obedecen al dictado de esas divinas tiranas, desnudas y de enhiestos pechos (un pelito le falt� para agregar: 90-60-90, con todo y el consabido adem�n), por consiguiente, �la literatura no tiene sexo�. A su discurso arjonesco, ya no cantinflesco, se sum� el del se?or Br� que empez� diciendo que ten�a cuatro hijas, ocho nietas, treinta t�as y no s� cu�ntas mujeres m�s, con lo que pretendi�, como se dice en el argot popular, ponerse el guarache antes de espinarse. Procedi� a burlarse de esa nueva tendencia de incluir a las mujeres en el discurso (�ciudadanos y ciudadanas�, �compa?eros y compa?eras�, etc.), con lo cual hubiera podido decir que estoy de acuerdo si no fuera porque eso no tiene absolutamente nada que ver con la literatura escrita por mujeres. Concluy� su intervenci�n con una enternecedora revelaci�n: �he le�do a Laura Esquivel y a Isabel Allende, y me encantan�. El tercer participante, Souza, algo m�s prudente, ley� una abalanza a dos personajes jalisciences, Jos� Mar�a Vigil y el Padre Agust�n Rivera, que abogaron por las mujeres con inclinaciones po�ticas a finales del siglo XIX y lleg� el primero de ellos a publicar una antolog�a que nos hizo el infinito favor de titular 89 poetas de finales del siglo XIX, y no 89 poetisas, lo cual, de entrada, habla muy bien de �l. Fue el �nico que aport�, al menos, un dato valioso e interesante, del que los propios Medina y Br� debieron tomar nota. Todo es, a decir de estos dos se?ores, divino y encantador, un para�so donde escritores y escritoras pueden deambular felices y desnudos, a sus anchas, alternando la jugosa manzana del �xito y las becas del Fonca. Los siglos de marginaci�n que han dado origen a que las mujeres se dediquen a rescatar a otras que murieron sin haber recibido el reconocimiento merecido se esfumaron en ese instante, por obra y magia de Medina y Br�. Escritoras silenciadas, marginadas, humilladas y menospreciadas nunca han existido porque ellos as� lo decretaron. Y mi palabra es la ley, dir�a el buen Jos� Alfredo, que por lo menos no se molestaba en fingir que no era mach�n. Ergo: el Encuentro Internacional de Escritoras era una real idiotez y las mujeres ah� reunidas �ramos unas hist�ricas que insist�amos en promover la obra de otras mujeres nada m�s por fastidiar a los hombres. Ya que ninguna de las damas presentes se atrevi� a aclararles de qu� se trataba la cosa y se contentaron con el cuento de las musas y las ochenta y nueve hermanas, tuve que alzar mi mano de mujer necia e impertinente, de u?as mordisqueadas y hambrientas de crema. Se me hizo entrega del micr�fono y les hice la siguiente pregunta, realmente est�pida:
-?Puede alguno de ustedes decirme c�mo es que, si bien William Faulkner y Carson
McCullers triunfaron al un�sono y gozaron del benepl�cito de la cr�tica de su tiempo, que los consideraba igualmente buenos, hoy todo el mundo conoce a Faulkner y ha olvidado a Carson?... ?Por qu� si se considera que los mejores autores que ha dado Austria son Thomas Bernhardt y Elfriede Jelinek, todos saben qui�n es Bernhardt e ignoran qui�n es Jelinek?... ?Por qu� en m�s de cien a?os de Premios Nobel, solamente nueve mujeres han ganado el de literatura?...
La respuesta nunca lleg�, claro. La sigo esperando. Los caballeros se miraban entre s�, como pregunt�ndose unos a otros qui�n era esa vieja gre?uda (o sea, yo), de qu� diablos estaba hablando, qui�nes eran esas Calson y la tal Felinek?... y todo ese rollo del premio Nobel... ?a qui�n le importa el Premio N�bel si no se lo ganaron ni Borges, ni Kafka ni Cort�zar ni Musil? Hombres, hombres, hombres... ?d�ganme el nombre de una sola mujer que ustedes consideren que merezca o haya merecido el Nobel! Silencio. Siempre silencio...
-Lo siento mucho -dijo Dante Medina; un Dante que es exactamente lo contrario de aquel en cuyo honor lo bautizaron: el que am� a una mujer al grado de elevarla por encima del sol y las dem�s estrellas -recon�celo, ustedes, las mujeres, llegaron tarde a la literatura...
-Sor Juana fue lo que Shakespeare a la literatura inglesa, lo que Cervantes a la
literatura espa?ola, lo que Dante (el aut�ntico, no usted) a la literatura italiana: la inauguradora de la literatura mexicana-le record�.
-Pero Homero fue antes que Sor Juana -se jact� ese Dante que se negaba a mirarme a lo ojos por considerarme un insectillo molesto.
-Pero Eukhadiana de Siria fue mucho, mucho antes que Homero... 22000 a?os antes de
Cristo... antes que cualquier otro escritor en el mundo, ?lo sab�a?, escrib�a en tablas sumerias y su padre, que a Dios gracias no era machista como algunos que estoy viendo, mand� a construir una biblioteca para albergar todos los poemas que escribi� su hija en honor a Innana, diosa de la escritura... mujer tambi�n.
Silencio. Bueno, no se discuta m�s, decret� el hom�nimo del poeta que m�s amo en el
mundo, con una pedanter�a y una soberbia impensables en aquel que busc� a su amada en el cielo, aunque ello implicara cruzar el infierno. La poeta quebequense Fran�oise Roy movi� negativamente la cabeza mientras manifestaba su total desacuerdo conmigo. Otra se levant� a tomar el micr�fono para rega?arme... como siempre ha sucedido: la peor enemiga de una mujer es otra, particularmente cuando la ligan intereses mezquinos al influyent�simo hombre que ha sido increpado y cuestionado. ?Para qu� reproducir lo que dijo esta mujer?, no es para ella para quien escribo mi columna, ni ninguno de mis libros futuros y presentes; es para mujeres y hombres con la sensibilidad y la inteligencia suficientes para entender que lo que hago no es marginar la literatura escrita por los hombres (creo que el lector ha descubierto ya mi muy especial devoci�n por la obra del florentino, que incluso es eje de mi pr�xima novela, narrada desde un punto de vista masculino), sino extraer del cofre de los tesoros esas maravillosas y poco conocidas (o completamente desconocidas) obras de autor�a femenina para entreg�rselas; para sorprenderlos (y sorprenderlas, dir�a Br�) con el talento y el genio de tantas escritoras injustamente ignoradas y marginadas.
El resto de las participantes esperaron a que terminara el show para rodearme en el patio del Museo Regional y felicitarme. Debo reconocer que me entristec� porque hubiera preferido ser aplaudida adentro y no afuera, sin embargo entiendo perfectamente que el miedo de las mujeres hacia el avasallante poder�o de los hombres (tenemos 2% de la riqueza mundial, dato que sustenta lo que pretendo explicar y seguramente se refleja en el reparto de las d�divas gubernamentales) todav�a nos asusta por las noches.
Es cierto: no existe una literatura femenina. Nada m�s absurdo, y as� lo manifest� en mi ponencia. Hay mujeres que escriben como hombres (jurar�a que soy una de ellas) y hombres que escriben como mujeres; y mujeres que escriben como tales y hombres que como tal escriben, y lo que verdaderamente importa es la calidad de su escritura. Nada m�s. Lo que nadie puede negar es que hombres como los antes citados no tienen el menor inter�s en leer a sus colegas mujeres; que las marginan, que ellos son los primeros en dividir un bando que se decreta �nico al no invitarlas a sus congresos ni mencionarlas en sus ensayos (a menos que sea para alabar su busto) ni rese?arlas ni tolerarlas ni mirarlas a los ojos ni escucharlas. As�, entonces, vuelvo a preguntar, ?si no nos leemos y estudiamos entre nosotras... qui�n lo har�? ?Dante Medina? ?El se?or que �nicamente ha le�do a Isabel Allende y Laura Esquivel, y por consiguiente cree que todas son iguales?
Huelga decir que ning�n peri�dico prest� importancia a esa minucia.
Eve Gil, narradora y ensayista.
Escribe la columna La Trenza de Sor Juana, en Arena.
evelinamaria@poetic.com
