sábado, mayo 03, 2008

Carta de Margarita Debayle a Sergio Ramírez Mercado



León Del Cielo
19 de Febrero de 1998

Excmo. Dr. Sergio Ramírez Mercado
Barrio Pancasán
Managua, D.N.
Nicaragua

Su excelencia Dr. Sergio Ramírez Mercado, ex-Vice-Presidente del Gobierno Sandinista y actual ganador del Premio Literario Alfaguara 1998:

Pues fíjese usted, estimado doctor (le digo doctor porque todavía recuerdo que se ganó ese ilustre título como abogado, pero debe reconocer que nunca será usted un verdadero doctor, es decir un médico, como lo fue en vida el Sabio Debayle, mi padre, que en paz descansa pero no ha dejado de inventar nuevas técnicas para ayudar a los que llegan por aquí con males de los que aún no se habían curado en vida), que hasta este rincón que yo inventé en el Cielo me llegó la noticia de su galardón, por el cual por supuesto lo felicito y espero lo ayude a salir de sus deudas (que también conocemos por estas nubes del Señor) y a vivir una vida llena de plenitud junto a su bellísima esposa y sus admirables hijos. La noticia me llegó por uno de mis Angeles que me mantienen al tanto, en la medida de sus angélicas posibilidades, del acontecer de mi Nicaragua, donde desgraciadamente no me dejaron morir porque me llevaron primero a Miami, huyendo de los sandinistas a los que usted perteneció, y después a Lima, donde vivía mi hija María Lourdes. Allí morí. Allí me enteré del cruel (sé que fue cruel, lo digo pero ya no lo siento, así somos en esta Viña del Señor, León del Cielo, que yo fundé por mayoría de votos-aquí también creemos en la democracia y esas cosas), asesinato de un muchacho tan sano y tan idealista como lo fue mi nieto Marcel. Desde entonces, Dios dio una orden a dos Angeles, de lo mas militantes que tenemos, y ellos ponen a mi disposición toda la información que pueden sobre lo que acontece en mi Nicaragua.
Mucho de lo que me dicen sobre mi Nicaragua me confunde. No entiendo qué pasó con la famosa revolución sandinista, la que me estaba incluso empezando a entusiasmar (en la medida que todavía puedo entender lo que era el entusiasmo cuando estuve viva), a pesar del misterio que continua rodeando el asesinato de Marcel, mi nieto preferido. Lo posterior lo entiendo menos. Pero nada de eso viene al caso ahora. Además, ¿qué se puede esperar de una vieja cuyo único “claim to fame” (aún no olvido algunas expresiones en inglés) fue ser la Musa de Rubén Darío desde que me escribió el poema “Margarita Está Linda la Mar”, cuando apenas tenía cinco años, hasta mi muerte por causas naturales, como dicen los médicos - que en realidad era una combinación de vejez y tristeza. Pero su novela, que no he tenido por el momento la dicha de leer (ya me la traerán mis Angeles cuando se publique, ellos, benditos sean, saben que todo lo que se escribe sobre Mi Nicaragua me sigue interesando), me llena de alegría. Sigue usted eternizando a Darío, y al poema que me escribió en la Isla del Cardón, donde mi padre -El Sabio Debayle - atendía sus problemas de alcoholismo y demás. Y eso me llena de orgullo. Me dicen que al personaje de su novela que lleva mi nombre usted la asocia con el asesinato de mi cuñado, Anastasio Somoza García. No tengo los detalles pero quiero que sepa que entiendo aquello de la “licencia poética” y no me siento (así es ahora, aquí en León del Cielo, ya uno no siento nada, lo que es una dicha) del todo ofendida. Además, recuerdo todavía lo que decía mi padre sobre la literatura, “En ella todo se vale”, y si su novela ganó ese famoso Premio, por algo será. Yo al menos, sigo creyendo en esas cosas y si se trata de un premio a una novela de un nicaragüense, más aún.
Si usted pudiera enviarme un ejemplar de la novela, aquí, a León del Cielo (no tenemos apartado postal) sería maravilloso para mí, y con una dedicatoria, mejor todavía. Pero conozco las reglas de la muerte, aunque estemos en León del Cielo, siempre somos muertos, y sé que eso no será posible. Tendré que esperar que mis Angeles la consigan por los medios misteriosos para mí que ellos hacen esas cosas terrenales.
Mientras tanto, le hago llegar este mensaje porque Dios es grande para felicitarlo por recuperar algo de nuestra historia -aunque en su novela, según me dicen, hay mucho inventado por usted, como en toda novela, según recuerdo (como eso de que mi hermana y yo, por Dios y la Virgen del Perpetuo Socorro!, fuimos partícipes del asesinato de Tacho (me refiero a Anastasio Somoza García), cosas que solamente ustedes los escritores pueden y tienen todo el derecho - de inventar. Pero le advierto que mis hijos no lo entenderán como yo lo entiendo, cosa que supongo a usted le importara poco. Pero pobrecitos, ellos todavía sienten. Sería bueno que usted les hiciera llegar este mensaje mío, para que no se sientan tan mal. Los muertos sabemos más por muertos, por sabios y por viejos! Y por eso sentimos poco, o casi nada, lo que, le repito, es una dicha del Señor.
No olvido que el poema “Margarita Está Linda La Mar” fue un invento poético de Darío! ¿Cómo puedo atreverme a no defender el suyo?, aún desde aquí, desde León del Cielo, que ojalá algún día usted y los suyos puedan visitar para recibirlos con bombos y platillos (también tenemos nacatamales de los de antes, aunque no saben igual...)
Lo concreto es que con su novela, al margen de lo que no sea estrictamente cierto -que está, no lo dudo, espléndidamente escrito-, usted ha logrado eternizarme, entre las Grandes Musas del Mundo. Y eso lo celebramos aquí hoy en León del Cielo con tres Via Crucis. Dios lo bendiga y más le vale no meterse usted más en política, aunque le agradecería tratara de investigar quién demonios (disculpe pero sólo un demonio pudo haberlo hecho) asesinó a mi amadísimo nieto Marcel Pallais. Pero ese es otro tema.

Saludos atentos desde León del Cielo, a usted y a su familia. Dios los bendiga y colme de felicidades terrenales y espirituales. Aquí los esperamos. No se olviden de León del Cielo y sus Angeles!


Margarita Debayle de Pallais
“Musa Dariana”

2 comentarios:

Roger dijo...

Que sueño más precioso, y que linda narrativa, he sido y soy un fiel admirador (como nicaragüense orgulloso) de Rubén en todas su facetas, que bella inspiración Doña Margarita. También he sido un admirador de tu hermano Marcel, no porque fuésemos amigos, si no por su carisma y fiel devoción a su patria Nicaragua, que perdida mas lastimosa y apenas comenzaba su vida, ojala Sergio pudiera dar repuesta al sueño de Doña Margarita.

Abrazos,
Roger Fischer Pfaeffle

María Lourdes Pallais dijo...

Muchas gracias Roger por leerme y más aún por admirar a mi hermano Marcel, que no le dieron tiempo de cometer muchos errores sus asesinos así que los que lo conocimos, lo creemos casi perfecto!!!
Anoche casualmente mi abuela Margarita (le decíamos "Mayita") me dictó otra carta que pronto redactaré....
¿Eres hijo de Roger Fisher Sánchez?
¿Dónde vives?
Sergio no contestó esta carta por supuesto pero tampoco lo esperaba mi Mayita..
Ga