viernes, septiembre 02, 2011

'México tiene aún mucho dolor por delante'






México aún tiene mucho dolor por delante’

Jueves 25 de agosto. Por María Lourdes Pallais Checa, desde México, especial para IDL-Reporteros.-

(México, D.F.) Eran pasadas las tres de la tarde del jueves 25 de agosto en un casino de apuestas de Monterrey, corazón industrial de México y capital del pujante estado fronterizo de Nuevo León, ahora controlado en buena medida por uno de los más sangrientos cárteles de la droga, los Zetas.

De pronto, el lugar se cargó de fuego y de humo. Un señor mayor se asfixiaba. Mujeres lloraban trastornadas. Se armó una estampida sin salida en lo que terminó siendo la más reciente y una de las peores masacres vinculadas al crimen organizado en contra de la población civil de este país, que duró menos de tres minutos y dejó un saldo de 52 muertos.

Esta pesadilla se vivió a un año del fin del mandato del presidente Felipe Calderón, días antes de su quinto informe ejecutivo, mientras su gobierno opera impotente en un país fracturado por la corrupción y la impunidad, donde cada pedazo del territorio parece pertenecerle a un grupo criminal diferente.

Tres días de luto nacional fueron decretados, mismos que concluyeron el pasado domingo 28, horas después de la captura de cinco presuntos culpables de haber arrojado gasolina dentro del Casino Royale –uno de los muchos que operan en “Las Vegas de México” sin los permisos requeridos y amparado por los políticos de turno– donde más de 70 personas, la mayoría mujeres de la tercera edad, se distraían con promesas de fortuna instantánea, sin sospechar que terminarían asfixiadas o carbonizadas en el infierno de llamas, porque se refugiaron en los baños creyendo que era un asalto, o porque las puertas de salida estaban selladas.

Imágenes captadas por una cámara exterior del lugar de apuestas muestran cómo el grupo de atacantes llega al local con toda tranquilidad, los rostros descubiertos, en al menos tres vehículos, de donde bajan nueve sujetos armados, cargando el combustible que utilizaron para provocar el fuego.

Se trata del más grave ataque a un local en la historia del México moderno, pero no el primero. Apenas el 8 de julio pasado, en una cantina, también en Monterrey, fueron asesinadas, con una frialdad similar a la del pasado 25 de agosto, 17 personas. Hasta el día de hoy no hay detenidos y se ignora la causa de ese ataque.

Para muchos, el caso del Casino Royale marca la debacle de la estrategia oficial de la lucha contra el crimen organizado en este país.

En mayo pasado, ya el local de apuestas había recibido una suerte de ultimátum que obviamente nadie tomó en serio y que los dueños –temerosos, dijeron entonces – optaron por no reportar a las autoridades.

Hombres armados, disparando al aire, irrumpieron en el local, en un ataque atribuido a la delincuencia organizada, para presionar a sus dueños por el llamado pago de “cuotas de piso”. Aquel fue un aviso que no pasó a mayores.

Todo ello coincide con la proliferación de estos negocios –tristemente célebres por ser parte del “aparato circulatorio” del crimen organizado– en los últimos 11 años, en un México plagado de tráfico de influencias en la venta de permisos federales por millones de dólares.

Un pequeño gran botón de muestra

Mientras en Monterrey el alcalde Fernando Larrazabal encabeza una ofensiva en contra de casinos a los que acusa de operar fuera de la ley, nada menos que su hermano Manuel Jonás Larrazabal ha acudido en por lo menos tres ocasiones a recibir pagos en esos establecimientos.

De acuerdo con tres videos y decenas de fotografías del diario mexicano Reforma, el hermano de 53 años del alcalde estuvo en casinos de Monterrey en los últimos tres meses, donde el personal de los establecimientos le entregó fajos de dinero.

Estas revelaciones surgen casualmente cuando la tragedia del Casino Royale ha puesto los reflectores sobre la relación entre la autoridad y las casas de apuestas, mientras al menos 60 de ellas operan entre vacíos legales, opacidad y señalamientos de corrupción en el país.

El abogado del ahora llamado “hermano incómodo” asegura que los videos en los que su cliente aparece recibiendo dinero en diferentes casinos de Monterrey tienen que ver con el pago de quesos y productos regionales de Oaxaca, de donde es originario, además de premios de las casas de apuesta.

Lo que sí está clarísimo es que el auge de los casinos en los últimos años coincide con el aumento de la inseguridad –de la mano con la impunidad y el tráfico de influencias–, que ha provocado más de mil 200 muertos en Nuevo León en lo que va del año.
México atrapado en una siniestra “tormenta perfecta”

En entrevista con una radio local, el argentino Edgardo Buscaglia –académico de las Universidades de Illinois y Berkeley, especialista en seguridad del Instituto Tecnológico Autónomo de México– explica que se ha conjugado “la tormenta perfecta” que permite este cuadro de pesadilla.

El país –que para el experto no es una economía de mercado sino un sistema de “capitalismo mafioso”– cuenta con un sistema judicial “inoperante” sujeto a la “influencia de los políticos de turno”, y empresas que son en realidad “engendros políticos del Estado” que “actúan como extensión del sistema político”, al estilo de la Rusia de Yeltsin.

A Buscaglia no le parece raro que el hermano del alcalde de Monterrey aparezca en videos recibiendo dinero de los casinos, porque el país funciona dentro de un marco de “impunidad política”, donde, en un perfecto círculo vicioso, las “familias de los gobernantes hacen negocios y le compran propiedades al gobierno”, amparados todos por ellos mismos.

En su libro “Los Señores del Narco” – uno de los títulos más vendidos sobre política mexicana desde diciembre pasado-, resultado de cinco años de investigación, la periodista Anabel Hernández asegura que ningún grupo criminal existiría si no fuera por la complicidad de empresarios, banqueros, policías y funcionarios.


Mientras tanto, las investigaciones sobre la masacre en Monterrey continúan y apuntan a una extorsión del poderoso grupo criminal de los Zetas, que desde hace varios años se mueve casi como dueño del territorio regiomontano.

En esta trágica “segunda llamada” a los dueños del Casino Royale, los clientes del local no eran el objetivo de la banda, pero las cosas “se salieron de control”, confesaron los responsables materiales –cinco jóvenes que van de los 18 a los 30 años de edad— quienes ya fueron presentados ante la opinión pública y la prensa.

Aunque el grupo de “asesinos confesos” no dio declaraciones, el gobernador de Nuevo León Rodrigo Medina se encargó de servirles de vocero: “Solo queríamos darles un susto” (…) “Pedimos a gritos a la gente que se saliera pero las cosas se salieron de control”.

Calderón persiste en su estrategia contra el narco

A pesar de que en un cable revelado por Wikileaks Calderón le confesó al entonces presidente español José María Aznar (2007) que había cometido un error de cálculo sobre la profundidad y amplitud de la corrupción, y de la penetrante influencia del narcotráfico en México, el jefe de Estado rehúsa darle un golpe de timón a su estrategia.

“Con profunda consternación expreso mi solidaridad con Nuevo León y con las víctimas de este aberrante acto de terror y de barbarie”, publicó el mandatario en su cuenta de Twitter, casi cinco horas después del ataque. “Estos repudiables actos nos obligan a todos a perseverar en la lucha contra esas bandas de criminales sin escrúpulos”, agregó.

En efecto, Calderón sigue empeñado en combatir a los grupos criminales de manera frontal, tema que ha convertido en su bandera, como si quisiera pasar a la historia como el primer presidente mexicano que no pactó con el narco.

“No voy a permitir que sigan extorsionando a la gente, que sigan ejecutando su violencia con tanta saña, que deambulen impunemente, que secuestren a la gente”, puntualizó poco antes de reforzar la presencia de militares y policías federales en el Estado. Hoy, otros mil 500 efectivos del Ejército y Fuerza Aérea están asentados ahí para “incrementar el ímpetu de las acciones en el combate al narcotráfico y la delincuencia organizada”.

Y es que en esta lucha participan, a nivel nacional, más de 50 mil soldados, 30 mil policías federales y miles de policías locales. Cada uno de los cuatro años que lleva este enfrentamiento ha costado 120 mil millones de pesos (casi 10 mil millones de dólares) y más de 40 mil muertos, sin contar los miles de “levantados” (secuestrados).

Calderón ha optado por ignorarlo, pero el problema es que “el remedio es peor que la enfermedad”, en opinión de los expertos, incluyendo a Buscaglia.

Esta semana, el gobierno federal se “apuntó” una victoria: capturó a cinco de los nueve presuntos responsables de la masacre contra el Casino Royale, pero el empresario Raúl Rocha Cantú, dueño del local, huyó del país. Y ninguno de los otros socios –como el ex alcalde Adalberto Madero, quien facilitó su apertura a sus primos de la empresa Atracciones y Emociones Vallarta S.A. de C.V, que a su vez rentaron el permiso a la operadora Cymsa Corporation S.A. de C.V, donde el director es Rocha Cantú–, han dado la cara para explicar la extorsión de Los Zetas que incendiaron el lugar.

Además, como bien dijo Buscaglia en un programa de radio, poco después de la masacre en Monterrey, “detener a personas es necesario, pero está lejos de ser suficiente para detener a estos grupos criminales”.

El connotado especialista no le perdona una al gobierno de México. “Por su ineptitud -afirma- la violencia sigue creciendo hasta niveles incalculables (…) El presidente (Calderón) no puede seguir escuchando a sus asesores ineptos (…) Necesitamos menos conferencias de prensa y más acciones”.

Acciones sí, pero no militares. Un cambio de giro en la estrategia incluiría, por ejemplo, concentrarse en la detección y confiscación de los dineros y bienes patrimoniales del crimen organizado, dentro y fuera de México.

Hay más: terminar con la complicidad entre los políticos y el narco (como en Colombia, por ejemplo, donde se llegó a juzgar al 30 por ciento de los congresistas), depurar los cuerpos policiacos, ofrecer alternativas de empleo a los jóvenes, legalizar el consumo de drogas blandas.

De hecho, si el grupo de detenidos trabajaba para los Zetas –probablemente el único empleo más o menos bien remunerado que consiguieron en Monterrey –, ¿qué está haciendo el Estado para castigar al autor intelectual?

Hasta ahora, a una semana de la masacre en Monterrey y cuatro años después de una lucha abierta y desatada entre los diferentes grupos criminales por controlar territorios, muy poco. Solo discursos y declaraciones tonantes, retórica vacua, promesas y más promesas.

Hace unos días, por ejemplo, un grupo de políticos y legisladores se comprometió ante las cámaras de televisión a aprobar leyes de seguridad contra el lavado de dinero, extorsiones y extinción de dominio, que afectarían las ganancias ilícitas de los narcotraficantes que operan en México y que han estado durmiendo el sueño de los justos en el Poder Legislativo desde hace meses.

Habrá que ver si les da tiempo en lo poco que les queda de la siguiente legislatura, cuya atmósfera estará dominada por las elecciones federales de 2012. Los legisladores siempre parecen estar más entrampados en la burocracia y en la politiquería que comprometidos en aprobar iniciativas de leyes.

Mientras tanto, la hipótesis de Buscaglia, amparada en experiencias exitosas en Rusia y Colombia, resuena con eco ante la más reciente barbarie: en lugar de seguir atacando a los grupos criminales frontalmente –lo que sólo provoca más violencia–, habría que empezar a neutralizar sus bases económicas y congelar sus activos.
Antecedentes de los “Señores del Narco” en México

Buscaglia lo predijo hace cuatro años: en México surgirá un tipo de violencia que no se había visto desde la revolución de 1910. Para entonces (2007) ya se habían dado 10 asesinatos por cada 100 mil personas. Tres años más tarde, eran 20: 100 por ciento de incremento. Es decir, la violencia ha ido creciendo a velocidades alarmantes.

En los casi cinco años que lleva Calderón como jefe de Estado, en este país los ataques del crimen organizado han sido como la “letra escarlata” de su gestión; un gobierno que se propuso acabar con ese mal que durante los más de 70 años del PRI-Estado estuvo controlado y que, a partir del 2000 ha crecido como pulpo sin tener una autoridad que lo controle.

Durante los 70s y 80s del siglo pasado, bajo los gobiernos de Luis Echeverría y José López Portillo, no existían los cárteles de la droga: eran pequeños grupos que se dedicaban a sembrar, transportar y cruzar a Estados Unidos marihuana y heroína.

Con ellos había un acuerdo. El gobierno regulaba la producción y supervisaba el traslado hasta la frontera a cambio de una suerte de “impuesto” y del cumplimiento de algunas reglas: no se permitía que los traficantes anduvieran armados ni que vendieran droga en el país. Ese “impuesto” se empleaba, en parte, para financiar la represión política.

En el gobierno de Miguel De la Madrid, todo empezó a cambiar. Según un informante de Anabel Hernández, “el pago de impuestos por parte de los narcotraficantes comenzó a transformarse en dinero directo para los policías y funcionarios”.

Así nació la organización de los hermanos Arellano Félix (que controlaba el paso de Tijuana), se fortaleció la organización de Juan García Ábrego (suyo era el paso de Nuevo Laredo) y comenzó a despuntar el cártel de Juárez.


Hoy en día, en México, el narco no parece estar a la defensiva. Al contrario: asesina, lava dinero, extorsiona, secuestra, controla territorios, reta, confronta. Y ahora, se le atribuye la matanza de hace unos días en un barrio de la próspera burguesía regiomontana donde, al parecer, los Zetas también se han apropiado de sus domésticas, sus jardineros y sus comercios.

De hecho, la tasa de municipios del país en manos de criminales es de 71 por ciento. El narco mexicano se dedica a 22 tipos de delitos con presencia patrimonial fuera de México, en países como España y Alemania. A estos grupos en México no se les ha tocado su fortuna. ¿Por qué? Porque patrocinan campañas electorales, entre otras cosas, asegura Buscaglia.

El politólogo y analista Eduardo Huchim, por su parte, reflexiona sobre la impotencia del Estado mexicano frente a la delincuencia organizada ante lo ocurrido en Monterrey:

“La realidad es que los gobiernos y sus fuerzas policiales y militares no pueden vencer a la delincuencia organizada, fundamentalmente porque están infiltrados. Mándese a la guerra a una tropa valiente pero comandada por jefes cómplices del enemigo y será derrotada con seguridad, aun cuando transitoriamente gane escaramuzas e incluso tome prisioneros”.

¿Era necesario el combate al narcotráfico? Sí, por supuesto. En eso todos están de acuerdo. Sólo que en México se está haciendo de forma desatinada, asegura la mayoría. Por momentos parece que el país se va a desbaratar, fracturado en su médula y abatido por las muertes de miles que el Estado no tiene, evidentemente, la capacidad de parar.

Ya lo dijo Buscaglia: “Lamentablemente México aún tiene mucho dolor por delante”.





martes, agosto 23, 2011

LA ESQUINA INTERNACIONAL: En Noruega, “lo peor que puede pasar, ya pasó”













El 28 de febrero de 1986, el Primer Ministro sueco Olof Palme fue asesinado por un desconocido mientras paseaba en compañía de su esposa a la salida de un cine. El crimen nunca fue resuelto, convirtiéndose para Suecia en el “enigma del siglo XX”. El caso prescribió el pasado 28 de febrero.

Por coincidencia del destino, una tragedia de mayores dimensiones azota a la vecina Noruega justo cuando se cumple un cuarto de siglo del asesinato de Palme, hecho que, según la mayoría, “despertó” a Suecia de su naiveté.

El pasado 22 de julio de este año, en Oslo y la vecina isla de Utoya, más de 90 personas murieron en un doble atentado perpetrado por Anders Behring Breivikn, un noruego de 32 años de tendencia ultraderechista, identificado como "fundamentalista cristiano" e "islamofóbo".

En ambos casos, el blanco ha sido, sin duda, la Socialdemocracia escandinava.

Si Suecia perdió su inocencia en el invierno de 1986 con el asesinato de Palme, la vecina Noruega hizo lo propio hace un mes, a manos de un “terrorista solitario” autoproclamado “templario” de una nueva “guerra santa”, haya actuado sólo o no.

“Para nosotros, (la masacre) es como un despertar ante el hecho de que este tipo de barbaridad no sólo pasa en países tradicionalmente conflictivos, sino también aquí mismo, en casa (…) Ninguna sociedad es inmune a la maldad”, confiesa a Quadratín, con dolor, Lavinia Belli, una maestra de español residente en Oslo desde hace casi una década.

“Ya no podremos decir que éste es el país en el que ‘nunca pasa nada’, pues lo peor que puede pasar, ya pasó. Se ha perdido algo de la inocencia y se nos ha hecho ver que aún en una de las sociedades más avanzadas del mundo, hay sitio para la maldad pura y dura”, reflexiona Lavinia, madre de tres adolescentes.

A un mes de los atentados, las familias de las víctimas podrán visitar por primera vez la isla de Utoya para recordar a sus muertos, enfrentarse a lo ocurrido en la masacre contra el campamento de verano sueco.

Sí, los familiares de las víctimas podrán pasear por la isla para ver dónde perdieron la vida sus seres queridos. Se espera que acudan unos mil 300 familiares, que serán trasladados en un ferry y un barco militar, acompañados de médicos, policías y voluntarios de la Cruz Roja, a una ceremonia fúnebre, parte del luto “digno” que se ha decretado en el país.

Para este domingo 21, está prevista una ceremonia en Oslo con representantes del gobierno, de la Casa Real Noruega, los familiares de las víctimas, así como con los supervivientes y las fuerzas de rescate.

En aquella parte del mundo que en México poco conocemos (y menos aún entendemos), donde la vida se recupera poco a poco del trauma que sigue fresco en las flores que deja la gente ante el Parlamento --o cerca de la zona cero en reconstrucción--, lo importante es que todo siga “en calma y en orden”.

Pero, sin duda, en Noruega algo ha cambiado. “Es nuestro Olof Palme”, dicen algunos. “Perdimos la inocencia”, repiten otros. “Las familias y los amigos de las víctimas están marcados para siempre y seguramente todo el país va a recordar esta fecha por mucho, mucho, tiempo”, relata Lavinia.

A pesar de las cicatrices que el doble atentado del 22 de julio pasado han dejado en todos, sin saber todavía bien a bien quién es el tal Breivik, Noruega quiere renacer de las cenizas. Porque, aunque lleva ya el sello de la “Scarlet Letter”, sus muertos no han logrado sepultar al país de los vikingos invencibles.

Tercos, convencidos que su sistema de gobierno es el mejor del mundo, el más humano, los noruegos se mantienen unidos, confiados que la justicia resolverá. Quizás por eso “no ha habido debate sobre armar a la policía; no se han reforzado medidas de seguridad; ni se ha pensado en restringir la entrada de inmigrantes; ni cambiar un ápice las políticas que favorecen la multiculturalidad en la sociedad. La normalidad dentro del duelo colectivo, es total”, nos cuenta Lavinia.

¿Y el castigo al autor confeso de los crímenes, un fundamentalista cristiano de 32 años?

“La verdad es que se habla poco del castigo que seguramente le va a caer (…) Pero no se habla de venganza ni de darle un castigo excepcional. Hay que aplicar la ley con rigor. Claro, la gente espera que le caiga la condena más dura, unos 30 años...”.

Esta tragedia nacional, la peor desde la segunda guerra mundial en el país que otorga el Premio Nobel de la Paz, ha sido un ataque frontal a los valores que han hecho de la sociedad noruega una comunidad abierta, tolerante, pacífica –el mejor país del mundo para vivir, según la ONU.

Pero el asunto no termina ahí. La masacre en el país nórdico preocupa a otros países de Europa Occidental; es un foco rojo que refleja el crecimiento de la extrema derecha, alimentado por una mezcla tóxica de intolerancia antiislámica y antiinmigratoria y por la profunda crisis económica que atraviesa el Viejo Continente.

miércoles, agosto 10, 2011













El dominó de protestas cívicas de jóvenes ya nos llegó. Empezó en Túnez; continuó en el Medio Oriente; hoy arrasa en Libia, Siria, Yemen, Inglaterra; y (ya era hora), parece haberse extendido en América Latina: específicamente hacia Chile y Honduras…por ahora.

En ambos países se quejan de lo mismo: quieren reformas a las leyes que rigen la educación para poder acceder a las aulas de manera gratuita. Levantan la mano con furia antes de convertirse en estadísticas, como desempleados.

También comparten con sus contemporáneos en otras latitudes lo mismo: la desesperanza, la falta de fe en el futuro, el descrédito hacia los políticos que los gobiernan.

Dos intelectuales interpretan la gesta de los jóvenes en nuestro continente:

En Honduras, Juan Almendares –investigador y defensor de los derechos humanos– asegura que los jóvenes defienden “la educación como un derecho humano, planetario y el verdadero camino hacia la transformación real de las condiciones injustas desiguales y violadoras del derecho a la vida, la dignidad y soberanía histórica de nuestros pueblos”.

En Chile, Jaime Massardo –académico de la Universidad de Valparaíso– reflexiona que las protestas expresan el “rechazo al proyecto de reforma educacional propuesto por el actual gobierno, mostrando a la sociedad chilena que ésta no satisface las necesidades de educación científica, tecnológica, artística y humanista”.

Pero, por lo menos hasta ahora y de manera pública, ningún joven ha surgido como líder de las protestas en Chile o en Honduras. Ni tampoco se sabe que las redes sociales hayan sido parte de la estrategia de las protestas en esos países.

¿Cuánto falta para que en América Latina los mayores dejen de hablar por los jóvenes y para que las redes sociales les permitan una rápida capacidad de organización y, eventualmente, sean parte de su realidad cotidiana, como lo fueron en Libia por ejemplo?

Seguramente poco tiempo para lo primero y un poco más para lo segundo. Habría que estar bien atentos…

Lo ideal sería que –al margen de que en Chile, las protestas acabaron en disturbios con 396 detenidos y 78 lesionados – ni en ese país sudamericano ni en Honduras sigan el ejemplo de sus contemporáneos en Londres, donde la violencia parece ser resultado de un intento casi nihilista, centrada en el pillaje y en un rápido estallido del tipo de publicidad y poder que ellos sienten que se les ha negado durante años.

Porque, tanto en Yemen y en Siria, como en Honduras y en Chile, todos los que protestan son jóvenes, sin oportunidades ni futuro, hartos del sistema y sin sueños por realizar.

¿Suena familiar? Lo es. Agravios similares ayudaron a encender disturbios en el París de 1968 y más tarde en sus suburbios marginales en 2005; fueron la mecha de las revueltas en las ciudades pobres de Sudáfrica y otras protestas urbanas ocasionales del siglo pasado, desde China hasta América Latina (sí, aquí también las tuvimos, en los 70s, los 80s, cuando éramos jóvenes…)

Pero hoy en día, dos dinámicas se han convertido en poderosos aceleradores: los cambios económicos que agravan las dificultades existentes desde aquellos tumultuosos años del siglo pasado y –aunque todavía no en nuestro continente– el surgimiento de las redes sociales que permiten una rápida organización poniendo a las autoridades a la defensiva.

Hold on folks, porque Facebook no hace sino crecer!

PD. Agrego un comentario de un lector que corrige un dato sobre las protestas en Chile: Muy buen artículo, totalmente de acuerdo respecto que esta “ola” de protestas sociales recién comienza en nuestra región. Efectivamente tenemos jóvenes sin esperanza, que viven en un ambiente de gran desigualdad social y que no tienen sintonía con la política, tanto así que en Chile no se inscriben en los registros electorales y, por ende, no votan en las elecciones. Es decir, no participan de la única forma de hacer cambios que existe en democracia.
Sólo te realizo algunos apuntes en lo que respecta a la realidad en Chile.
Acá las protestas estudiantiles están lideradas por dos jóvenes, ambos presidentes de las federaciones de estudiantes de las dos principales universidades de este país: Camila Vallejo, militante comunista de 23 años, presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, y Giorgio Jackson, de izquierda, presidente de la Federación de Estudiantes de la Pontificia Universidad Católica de Chile.
Ambos han encabezado todas las convocatorias y han sido los voceros del movimiento estudiantil. En esta dupla destaca Camila, que ha sido invitada a todos los programas periodísticos de televisión para hablar del paro y que se perfila como una nueva líder del comunismo chileno, que renovará los viejos cuadros y de seguro seguirá en política. Acá dejo un artículo de la BBC (http://www.theclinic.cl/2011/07/07/asi-ve-la-bbc-a-camila-vallejo/)
Jackson, si bien también tiene un perfil público y comparte la vocería del movimiento, se ve opacado por la figura de Camila ya que todas las miradas están sobre ella, al punto que ya tiene guardaespaldas en las marchas debido a amenazas de muerte y a la gran atracción que existe sobre su figura: todos los jóvenes quieren fotos con Camila para publicarlas en Facebook.
Por último, las redes sociales, en particular Facebook y Twitter, han sido fundamentales en las convocatorias a marchas, algunas de las cuales han superado las 100 mil personas sólo en Santiago. En ambos sitios se publican lugares, horas y algunas particularidades, como por ejemplo ir disfrazados a la manifestación o marchar por la Alameda pese a la prohibición de las autoridades.
En Chile se dice que la actual generación es la de los “jóvenes sin miedo”, aquella que no vivió en carne propia los horrores y la represión de la dictadura de Augusto Pinochet y que está dispuesta a todo con tal de conseguir la educación gratuita y el fin al lucro en el sector. No tienen miedo a la represión policial ni tampoco a perder el año escolar porque tienen conciencia que pueden hacer historia. Veremos en los próximos días lo que ocurre.

lunes, agosto 01, 2011

México y Colombia: Hermanos



LA ESQUINA INTERNACIONAL: Colombia y México, hermanos
María Lourdes Pallais
01.08.2011 22:41

María Lourdes Pallais

Colombia estará volteada hacia China para abril del 2012, cuando el presidente Barack Obama llegue al país sudamericano a la Cumbre de las Américas (http://t.co/OSWNfC9), pero la prioridad de Juan Manuel Santos seguirá siendo consolidar la relación de su país (sí, histórica pero no siempre fluida) con México, su mejor y más cercano amigo en América Latina.

Y si bien la relación entre México y Colombia ha sido de largo andar, en la actualidad (sin Uribe pero aún con Calderón) vive un vínculo de hermandad sin precedentes, casi como hermanos siameses: en común tienen la lucha contra el crimen organizado, el comercio, un nuevo tratado de extradición (que contradice al anterior que impedía ese acuerdo) y por supuesto, el liderazgo en el continente.

Porque unidos Colombia y México quieren --y a lo mejor hasta lo logren-- meterle un gol a Brasil, país que se perfila, sin lugar a ninguna duda, como el “Big Daddy” en tierras latinoamericanas, incluyendo por supuesto los países de UNASUR.

Aunque Luis Ortiz Monasterio, ex embajador de México en Colombia y experto en estos temas, asegura que sí, que por favor: que se trata de la “Edad de Oro” entre México y Colombia: ¡quién lo duda!; un momento donde ambos, juntos, podrán ejercer un liderazgo sin precedentes en la historia de la región, porque, ojo -–no se lo pierdan--: hoy en día ya no hay competencia entre los hermanos latinoamericanos.

Bueno, Ortiz Monasterio no habló de hermanos latinoamericanos. Eso es de mi cosecha. Habló de no competencia, de jugar en equipo, como en el fútbol.

Colombia --dijo convencido el ahora director de la CNDH por el hilo telefónico a Quadratín-- y su presidente Santos “han encontrado un ámbito de acción para convertirse en una potencia, como le corresponde, con el liderazgo que tiene en UNASUR”.

Es cierto que el país sudamericano, como Presidente del Consejo de Seguridad de la ONU, está ubicado “en el centro delantero”, pero –una vez más, ojo--- su liderazgo “tiene una identidad común con México donde, con los países de Centroamérica, ambos estamos hechos para trabajar como equipo”, agregó.

Y continuó Ortiz Monasterio: “La madurez de los latinoamericanos incluye, hoy por hoy, que le pasamos la responsabilidad a quien tiene una mejor ´bola´ en diferentes ángulos. Le pasamos la ´bola´ a quien esté mejor ubicado para meter un gol. La época de la competencia entre nosotros ya murió”.

Al margen del refrescante optimismo del ex diplomático, en el caso de comercio y seguridad, en América Latina al menos, sin duda, la bola está del lado de México y de Colombia, que están en la actualidad convencidos de que sólo con su experiencia común podrán (deberían, en todo caso) apoyar a los países –que, Dios nos libre hacerlo ahora, pero que antes llamábamos, el “patio trasero” de México—: del Istmo Centroamericano, incluyendo El Caribe --no sólo el de habla hispana, sino también el Anglófono y Francófono.

Vamos, la conclusión es algo así como que Colombia es el puente global y México, el segundo piso.

Un Plus para los aficionados del fútbol

En la conferencia conjunta de Calderón y Santos ayer lunes --primer día de la visita de Estado del mandatario colombiano a tierras aztecas--, ambos celebraron el triunfo de Colombia 4-1 contra Francia.

Santos se atrevió a decir que cuando al equipo de su país le toque jugar contra México, “tendrá que partir cobija” (o sea, divorciarse civilizadamente, en buen plan). Y Calderón, muy en su papel de no nunca, cómo crees, si somos hermanos, interrumpió: “todos los goles serán contra Francia”.

viernes, julio 29, 2011

La "pepa" (nota) del discurso de Ollanta Humala



La Esquina Internacional
María Lourdes Pallais
29.07.2011 07:03

La “pepa” (la nota) del discurso de Ollanta Humala

Minutos después de concluido el discurso de Ollanta Humala Tasso el pasado 28 de julio, al asumir como Presidente No 79 en la historia del Perú, ante 18 jefes de Estado, la mayoría de periodistas y analistas del país andino sentenciaron: no hubo “pepa” --término con el que los medios locales definen lo que es “la nota” para nosotros en México.

Es decir, aseguraron todos, el ex militar no dijo nada nuevo: sí, los pobres, con su programa para llevar a cabo “la gran transformación” del país, serán su prioridad (pero irá piano piano con los programas que implementará); claro, fomentará una economía nacional de mercado abierta al mundo; y por supuesto, será tolerante, incluyente, democrático.

Hablo poco, por lo que muchos analistas y expertos, de esos que pululan en las elecciones de todos los países del mundo, esperan que “haga mucho”.

En resumen: el suyo fue un discurso conciliador hecho a la medida de un Lula peruano, como ahora llaman a Ollanta en Brasil (@EL_PAIS - http://goo.gl/N3KUY), aunque el ex militar insiste que no piensa copiar a nadie.

Pero ojo. El recién nombrado Presidente, quien, para los medios peruanos (no así para los miles que no votaron por él), ya no es “un lobo con piel de cordero”, incluyó en sus palabras una provocación poco sutil que tiene furiosos a los fujimoristas.

A los pocos minutos de iniciar su discurso, dijo: “Evoco aquí nuevamente la figura de (Victor Raúl) Haya de la Torre y su legado, plasmado singularmente en la Constitución de 1979, que constituye para mí una verdadera inspiración por su contenido nacional, democrático y de libertad.”

Es más, tanto Humala Tasso como sus dos vicepresidentes, Marisol Espinoza Cruz y Omar Chehade Moya, juraron en nombre de la Constitución de 1979, no vigente desde hace más de 30 años, en lugar de hacerlo por la Carta Magna de 1993, que es la que actualmente rige en el Perú.

Y esa es la nota. Los medios SÍ tuvieron su “pepa” y ya se nota en los portales peruanos: Ollanta quiere cambiar la constitución. Ollanta no respeta la Carta Magna que oficializó su Presidencia. Ollanta respeta la constitución de un Gobierno militar y no la actual modificada por el ex presidente Alberto Fujimori.

Ni dudarlo. De inmediato, la noticia dio la vuelta al mundo. La BBC titula que Humala juró por una Constitución derogada; el portal chileno Puranoticia destaca que “Humala asume como presidente y desafía al fujimorismo”; el diario digital argentino Infobae.com informa que Humala juró sobre una Constitución sin vigencia: “El nuevo presidente respaldó la Carta Magna de 1979, ignorando la firmada por Fujimori en 1993”.

Y por supuesto, los fujimoristas ya armaron la de San Quintín, incluso alegando que Ollanta es un presidente de facto, si no respeta las leyes que lo hicieron Presidente.

Los simpatizantes del ex militar de 49 años, por su digna parte, aseguran que la referencia fue “un gesto simbólico” sin trascendencia jurídica. Un saludo de reconocimiento y compromiso con el respeto al estado de derecho. Un “gesto lírico y político”, en palabras de Alvaro Vargas Llosa, hijo del Premio Nobel del mismo apellido.

Pero que fue un gesto provocador, nadie lo niega. Y ese no es el estilo de Lula. Parece ser que Humala entra jugando con su propia mano. Habrá que estar muy pendientes de su siguiente paso.

jueves, julio 28, 2011

Los Pininos de Murdoch en Nueva York



Por María Lourdes Pallais
Nadie más cotizado en la prensa internacional hoy que el octogenario halcón del periodismo mundial, Rubert Murdoch, salvo quizás DSK. El primero por su forma de hacer periodismo tras haberse convertido en jefe supremo de una empresa con más de 50,000 empleados y dueño de docenas de periódicos y cadenas de televisión en varios países. El otro, ya sabemos: sexo, poder y algunas lágrimas (no de él, claro está).
Nadie, o pocos, recordarán al recién llegado ricachón australiano quien, --como recuerda Richard Reeves en su artículo “Perdí mi oportunidad de orinarme sobre Murdoch” (http://www.truthdig.com/report/item/i_missed_my_chance_to_pee_on_rupert_murdoch_20110713)--, llegó a Nueva York a principios de los 80s buscando talento para dirigir sus empresas.
En Craig Ammerman --mi primer jefe en la Mesa Metropolitana de la Associated Press en Nueva York-- encontró al idóneo director del nuevo New York Post, que pasó a ser el tabloide vespertino más leído en la Gran Manzana.
Craig traía el gusano murdochiano dentro. Lo viví en carne propia.
Cuando ya se sabía que Ammerman se iría con el del país de los canguros, yo era una reportera recién llegada (verde que te quiero verde) a la mesa metropolitana de la agencia neoyorquina. Sucedió que Irene Maxwell, una gran amiga escocesa -guapa, joven y exótica diseñadora- fue acuchillada a muerte una madrugada saliendo de un club del barrio Tribeca. La noticia, en un escueto cable, recorrió todos los diarios del país. Pensé que ahí quedaría, inocente de mí. Le pedí permiso a Craig para asistir al entierro, que sí, era privado (le contesté) y claro, sin acceso a la prensa (también le contesté). “Go, y por supuesto, si te sientes con ganas de escribir algo, aquí te esperamos. Good luck”.
Fue la primera vez en mi vida que sentí ese golpe seco tan particular, ese ardor íntimo en lo más profundo de algún lugar impenetrable que es indispensable sentir cuando uno es periodista y se siente ante un reto. ¿Cómo escribiría como periodista sobre un tema tan personal y doloroso? Eso no me lo habían enseñado en la escuela de periodismo de la Universidad de Columbia. No tenía ni idea, pero sabía que tendría que regresar a intentarlo. Y tendría que escribir algo bueno, una primicia, sobre el sangriento asesinato callejero de una gran amiga cuyo cadáver tendríamos que enviar hasta Escocia.
Lo hice (todavía no sé cómo resolví mi conflicto interno, si es que lo resolví). Con datos que nadie más tenía, incluyendo el último poema de Irene sobre su amor por la vida. Y fue la nota más leída al día siguiente en el New York Post que ya estaba en manos de Murdoch y de Craig por supuesto. Fui vitoreada en AP. La recién llegada (y encima, latina…) con su “scoop”. En mi casa, mi mari-novio compró 10 ejemplares del Post y los colocó sobre la cama, abiertos todos en la segunda página con mi nota sobre Irene.
Esta tragedia personal que se convirtió en mi primer éxito periodístico, fue mi introducción al funcionamiento interno del estilo del ahora tambaleante magnate de los medios, Rupert Murdoch.

domingo, julio 03, 2011

De realezas y realidades












Como ustedes, yo quisiera creer que sì. Que Alberto de Mònaco le cerraba el ojo en señal de amor a su ahora esposa, la ex nadadora Olìmpica sudafricana Charlene Wittstock, quien llorò cuando llegò al altar y escuchò mùsica sudafricana.


Que las historias de amor son como en los cuentos de hadas. Que el amor lo puede todo. Que las bodas de la realeza son bellísimas y valen la pena ver. Pero estoy indignada. Como los de Barcelona y Madrid del 15M.


¿Còmo es posible que a estas alturas, después de que el sueño de Diana y Carlos haya explotado en el Puente de l'Alma en Parìs (o mucho antes) creamos que esas uniones son importantes para nosotros, los “de Abajo”. ¿Porque habrìamos de creerlo? ¿Porque Charlene es bella, plebeya, 20 años màs joven que èl? ¿Porque èl quiere sentar cabeza después de procrear dos hijos “ilegìtimos” que no podràn sucederlo en el trono como èl sucediò a su padre? ¿Y a nosotros qué?


Ok. La prensa dice: "La pareja intercambió anillos de Cartier de una aleación blanca de oro-platino de 18 kilates. Alberto guiñó un ojo al deslizar la joya en el dedo de Charlene y ésta mostró una sonrisa amplia cuando hizo lo mismo al príncipe”. Què bello vestido el de ella sin duda alguna.


Pero. Alto ahí. ¿Còmo creerle sus coqueterías al regordete y calvo hijo de Rainero de Mónaco y la bella Grace Kelly, enfundado en un traje blanco de gala y como desentendido de todo el asunto? ¿Por sus "piquitos" y guiños de ojos? Como diciéndole: "ándale, ya pasará, ya pasará. No te pongas triste". No por favor. Parecìa chiste.


A lo mejor ella estaría pensando en nadar lo más lejos posible de ahí... Porque dudo mucho que haya estado indignada, aunque lo debería, como lo estamos muchos adultos mayores y miles de jóvenes de su edad.


Como aquellos que inventaron estos lemas y frases durante las protestas que se iniciaron el 15M. Porque estas palabras de indignación con humor borran por completo el dìa de "amor" en Mònaco:


1. "No somos antisistema, el sistema es anti-nosotros"
2. "Me sobra mes a final de sueldo"
3. "No hay pan para tanto chorizo"
4. "¿Dónde está la izquierda? al fondo, de la derecha".
5. "Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir".
6. "Se alquila esclavo económico"
7. "Se puede acampar para ver a Justin Bieber pero no para defender nuestros derechos"
8. "Error 404: Democracia not found"
9. "Error de sistema. Reinicie, por favor"
10. "Esto no es una cuestión de izquierda contra derechas, es de los de abajo contra los de arriba"
11. "Vivimos en un país donde licenciados están en paro, el presidente de nuestro gobierno no sabe inglés...y la oposición tampoco"
12. "Mis sueños no caben en tus urnas"
13. "Políticos: somos vuestros jefes y os estamos haciendo un ERE"
14. "Nos mean y dicen que llueve! "
15. "No falta el dinero. Sobran ladrones"
16. "¿Qué tal os va por España"?- Pues no nos podemos quejar. O sea, que bien ¿no?- no, que no nos podemos quejar."
17. "No es una crisis, es una estafa"
18. "No apagues la televisión... Podrías pensar"
19. "!!Tengo una carrera y como mortadela!!"
20. "Manos arriba, esto es un contrato"
21. "Ni cara A, ni cara B, queremos cambiar de disco"
22. "Rebeldes sin casa"
23. "Democracia, me gustas porque estás como ausente"
24. "Nosotros buscamos razones, ellos victorias"
25. "Cuando los de abajo se mueven, los de arriba se tambalean"

viernes, julio 01, 2011

Huma Abedin, la mujer de hierro del Weinergate













En el puritano ambiente washingtoniano, algo igual de escandaloso le pasó a su jefa Hillary Clinton hace ya algunos años. Y la guapérrima Huma Abedin, esposa del polémico ex congresista demócrata Anthony Weiner, ahora defenestrado por colgar fotos de sus erectas partes nobles en la web, ha decidido seguir el ejemplo de su superiora: stand by her man. Eso sí: her way: en silencio y sin aparecer a su lado en las conferencias de prensa de días pasados.

Recordemos: cuando el solitario demócrata aceptó su culpa primero, dimitió después, pidió disculpas públicas y dijo estar dispuesto a luchar por su esposa, la exótica Huma no estaba a su lado para dar la cara por él, como lo estuvo Hillary cuando incluso aseguró que Bill no estaba mintiendo, que su casto marido no había tenido nada que ver con “la señorita Lewinsky”.

Huma -cuyo nombre persa es el de un mítico pájaro que trae buena suerte- lo apoyaría a su manera. A los pocos días del Weinergate, se dio el lujo de dejarse fotografiar a un continente de distancia, siempre guardando un silencio sepulcral, pero con su anillo de boda en el dedo. Gesto que no pasó inadvertido por muchos.

Y es que muy posiblemente la dignidad de esta mujer joven, independiente, moderna, respetada por moros y cristianos y con una carrera brillante por delante, no le permite “rebajarse” como lo hizo Hillary con Bill: pedir un perdón que no le pertenece.

Si bien es cierto que como su jefa, Huma apoya a su marido, lo está haciendo con su silencio, sin decir esta boca es mía. Y no sería nada raro que Hillary, quien ya pagó el costo de anteponer la ambición a la dignidad, haya apoyado esa actitud de su subordinada, desde la perspectiva de su experiencia.

Así, la “dama de Hierro del Weinergate”, de 34 años -casada hace apenas 11 meses y embarazada hace tres-, estará muy enojada con su infantil marido por sus travesuras cibernéticas, pero no parece tener la menor intención de separarse de él, según fuentes allegadas a la pareja, citadas por la prensa washingtoniana.

Cierto, Huma creció en Arabia Saudita pero no es ni de cerca la típica esposa abnegada. Nacida en Kalamazoo, Michigan, es hija única de un académico iraní y una maestra pakistaní. Cuando cumplió dos años, se trasladó con sus padres a Jeddah, Arabia Saudita. Pero Huma regresó a Estados Unidos para asistir a la Universidad George Washington.

Hoy, es la indiscutible mano derecha de la senadora Clinton; su sombra. Comenzó en 1996 como pasante de la Casa Blanca y siguió su carrera hasta conseguir un trabajo al lado de la entonces Primera Dama. Hoy en día, donde está la senadora demócrata, está ella; donde viaja Hillary, viaja Huma.

Quizás la mayor diferencia entre Huma y Hillary es que la mujer de Weiner no tiene que hacerse “perdonar” por nadie; no tiene que recorrer el filo de la navaja populista de las urnas. Pero hay más. Huma no pertenece al club de las buenas esposas que salen a pedir perdón por los maridos pecadores. Ella sabrá cómo castigarlo en la intimidad de su alcoba sin duda alguna.

lunes, junio 06, 2011

La izquierda regresa al poder en el Perú


Es un hecho.

Aunque Keiko Fujimori, de Fuerza 2011, aún no acepta oficialmente su derrota, Ollanta Humala, el líder de Gana Perú, es el virtual presidente electo en el Perú, según el último reporte de la ONPE (Oficina Nacional de Procesos Electorales). Con el 89.802% de las actas contabilizadas, Ollanta logra el 51.365% y Keiko alcanza el 48.635% de los votos válidos.

Y mientras la bolsa cierra por hoy, el país aguarda sereno, al menos por ahora.

Luego de encabezar una activa campaña internacional contra la hija de su rival Alberto Fujimori (ante quien perdió en 1990), el Premio Nobel Mario Vargas Llosa asegura que su papel ya acabó y le da un voto de confianza a Ollanta, a quien apoyó contra todas las predicciones. Hay quienes dicen que ese apoyo le costó la poca credibilidad política que le quedaba.

Pero enfin, ya es Nobel y eso le debe importar poco al autor de Conversación en la Catedral.

Habla su hijo Alvaro: “Lo que se ha logrado hoy (ayer) es una gran hazaña. Hace cuatro semanas las fuerzas democráticas parecían arrinconadas por la mafia, pero luego, gracias a la hazaña de estas mismas fuerzas, de los jóvenes que demostraron que hay una reserva moral, los intelectuales y algunos políticos; se venció el miedo”, señala desde su residencia en Washington. “Como voté aquí en la primera vuelta tenía que regresar, porque yo quería votar”.

La neta, como se dice en México, es que, a partir de los resultados electorales que indican la victoria de Ollanta Humala, queda claro que “el Perú no es Lima” y que hoy ganó ese Perú "profundo" tan lejano de la capital. En realidad, siempre supimos que el Perú nunca fue Lima, pero hoy está clarísimo.

Y hay muchos, demasiados, que prefieren expresar esa claridad por medio del racismo. "Vergüenza democrática”, en la mula.pe, presenta un conjunto penoso, pero real, de las muestras de discriminación que rebotan en las redes sociales. Los que votaron por Humala son "ignorantes, pobres, resentidos, cholos de mierda"; raza que “debió ser eliminada por los españoles durante la conquista” (sic), analfabetos, etc. Y luego los calificativos al ex Presidente Alejandro Toledo como "un serrano de mierda" y Mario Vargas Llosa como “solo un premio nobel”, entre otras perlas.

Racismo profundo contra el Perú profundo. La victoria de Ollanta es la mejor evidencia de que Lima , y su Palacio de Gobierno, ya no puede seguir viviendo de espaldas al país. Y el crecimiento económico debe empezar a "chorrear" hacia abajo para que siga teniendo sentido si es que se trata de que gane el Perú.

Aunque es cierto que Humala hizo una excelente campaña y no parece tan tonto como para no saberse adaptar a las condiciones que lo llevaron a la victoria, es un hecho también que su opción, la no negociable, son esos millones de pobres del país andino. Los programas sociales son su prioridad.

Su izquierda será moderada y él ya no será el radical de la primera vuelta o de hace cinco años, pero las expectativas al interior del país son muchas y concretas. Será más Lula que Chávez, pero será también mucho más Velasco que Belaúnde.

A partir del 28 de julio tiene la palabra Ollanta. Antes, escucharemos nombres y más nombres. Pero la última palabra la tendrá él. Eso también debe quedarnos claro.

domingo, junio 05, 2011

Primeros Resultados Elecciones Perú

Según los primeros resultados extraoficiales de los sondeos a boca de urna en la segunda vuelta electoral en el Perú, la tendencia a favor de Ollanta Humala se mantiene:

APOYO
Ollanta 52.6
Keiko 47.4

CPI
Ollanta 52.5
Keiko. 47.5

DATUM
Ollanta 52
Keiko 47.3

Seguimos pendientes...

sábado, junio 04, 2011

Duro y furioso en el Perù: Elecciones 2011

El margen es tan estrecho entre Keiko Fujimori y Ollanta Humala que hoy miles de ciudadanos limeños han recibido llamadas del Centro Interamericano para la Defensa de la Democracia (luego de una bùsqueda ràpida en google, no encontrè un sitio web de este centro) como èsta colgada en youtube.com.

Una voz con el legendario tinte de cortesìa mexicana hace preguntas evidentemente tendenciosas

http://www.youtube.com/watch?v=DnnsyY05yyQ

Una pariente me relatò su propia experiencia: "Una voz con acento (mexicano) me dijo que estaban realizando un estudio. Me preguntó por quién votaré. Antes de responder pregunté quien llamaba. Respondió que del Centro que mencionas en tu blog. Pregunté de dónde: sede Caracas. Inmediatamente comenzó a preguntar si sabía que en el Washington Post habían informado que Humala había recibido $ de Chavez...si me gustaría que la empresas cierren y se lleven su dinero al exterior... No dejaba que intervenga. Como un mensaje grabado. Finalmente recién preguntó por quién votaría".

Incluyo este video de unos psicoanalistas analizando las personalidades de los padres de ambos candidatos:
http://www.youtube.com/watch?v=voowWDz1x7o&NR=1

A ver como pintan las cosas mañana pero hoy, la campaña està cargada de miedo, de dudas, de amenazas veladas...

Arde Perú: Horas antes de las elecciones del 2011

El Perú está que arde.

Adémás de que por prohibiciones de la Ley Electoral en las encuestas aparece Keiko Fujimori como Minpao, Sakke o Sushi, y Humala como rancho y pisco, se ha registrado un Guerra sucia de último minuto contra la candidatura de Humala.

Según el sitio peruano IDL-reporteros, la campaña de desinformación y propaganda negra desatada durante los últimos dos días contra la candidatura de Humala Tasso se ha intensificado con la aparición de un website falso, que se presenta como si fuera la publicación oficial de la candidatura de Humala para distribuir la propaganda desinformadora desde ahí.

La dirección web de la publicación falsificada es: http://ollantaporperu.com . Se trata de un dominio que registra como fecha de creación el día 2 de junio.

Estos son los testimonios:

“Una chica con dejo mexicano me dijo hola, somos del Centro Interamericano para la Defensa de la Democracia”, refiere Gibbons. “Me dijo: estamos haciendo una encuesta, lo que quisiéramos saber es por quién vas a votar. (…) Les dije que prefería no responder. Pasó a la siguiente pregunta. Me dijo: quisiera saber si le gustaría tener a un presidente que ahuyente las inversiones de su país. ¿De qué me están hablando?, le respondí. Le empecé a preguntar de dónde era y me pasó a otra chica. Me dijo si sabía que el Washington Post había publicado una noticia que dice que están retirando las inversiones del Perú. Después me preguntaron: ¿está de acuerdo con que el próximo gobierno del Perú expulse las inversiones internacionales, se declare enemigo de los Estados Unidos y estatice sus propiedades como ocurre actualmente en Venezuela?”.

La actriz y profesora, Nadine Vallejo recibió una llamada de un número, el 21909260. ‘Me dijeron que era para una encuesta” dice Vallejo, “para saber por quién iba a votar. Me sonó raro. Me habla un tipo con acento mexicano. Me dice: somos del Centro Interamericano para la Defensa de la Democracia. Le pregunté si tenían una credencial y de dónde era. Me dijo que eran de Venezuela. Les dije que iba a votar por Ollanta y me cortó el teléfono”.

La periodista Melissa Aponte recibió una llamada a las 7:45 de la noche del viernes 3. Escuchó primero el jingle de Gana Perú y luego una supuesta voz de Ollanta Humala diciendo, en tono de arenga: “Ya tenemos Bolivia, tenemos Ecuador, tenemos Venezuela, ¡Vamos Venezuela! ¡Vamos Perú! ¡Vamos con Ollanta! Con tu voto podremos hacerlo. La llamada termina con, de nuevo, el jingle de Gana Perú.

Veinte minutos después, hubo otra llamada. Habló un locutor que preguntaba ¿Quieres entregarle tu país a Chávez? Enseguida se escuchó la voz de Humala que se nota [sic] que ha sido editada: ‘De la misma manera que nos tratan los chilenos en su país, así vamos a tratar a los chilenos que viven aquí. Con tu voto podemos’. Luego viene la voz del locutor y dice: ‘tenemos que ir contra Chávez. No le entreguemos el país a los chavistas, tenemos que ir contra los chavistas’. Luego se corta la llamada”.

El número telefónico desde el que se llamó aparecía como el 21977001.

La estudiante universitaria Lucía Vásquez Herrera recibió la llamada minutos antes de las 9 de la noche en su casa de Surquillo. La grabación se inicia con una voz en off que dice: “Ollanta Humala le ha declarado la guerra a Chile”. Luego se escucha la voz de Humala y como música de fondo va la canción de campaña de Gana Perú. El supuesto Humala dice que va a desterrar a los chilenos y que va a tratarlos como ellos tratan a los peruanos en Chile. También afirma que detendrán la invasión yanqui. La grabación acaba con la misma voz en off que repite “Ollanta Humala le ha declarado la guerra a Chile”.

El fotógrafo Fernando Muñoz, que vive en San Borja, recibió la llamada a las 8.10 de la noche. La grabación, recuerda Muñoz, era “de baja calidad” y duró aproximadamente un minuto y medio. En la grabación, el supuesto Humala dice que tratará a los chilenos como ellos nos tratan en su país. Luego se dieron vivas a Venezuela y el supuesto Humala afirmó que ya ganaron en Honduras. Pese a la baja calidad del audio, Muñoz advirtió que las supuestas declaraciones de Humala estaban claramente editadas. El identificador indicó que la llamada se había originado en el número 21909230, que es identificado en diversos foros como proveniente de un centro de llamadas (call center) desde el que se les ha hecho otro tipo de encuestas y también intentos de estafa.

Algunos blogs y portales han descrito en parecidos términos esta misma campaña de desinformación y miedo. La publicación electrónica del colectivo ‘No a Keiko’, tiene varios testimonios detallados.

En las redes sociales, varias personas reportaron los mismos hechos en sus cuentas de Twitter y Facebook.

No está claro quién ha financiado y contratado la perpetración de este obvio delito electoral. Lo que sí está del todo claro es a quién busca perjudicar.

miércoles, junio 01, 2011

Segunda vuelta 2011 en el Perú

Todo parece indicar que Keiko Fujimori ganará en la segunda vuelta de este domingo 5 de junio contra Ollanta Humala. Les comparto un par de artículos al respecto:

http://lta.reuters.com/article/topNews/idLTASIE75010Q20110601 Este artículo revela resultados de encuestas que violan la ley electoral peruana...

http://idl-reporteros.pe/2011/05/31/columna-de-reporteros-30/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+idlreporteros+%28IDL+Reporteros%29

Estaremos pendientes!!

martes, abril 12, 2011

¿Qué pasa Perú?



Los dados electorales ya están echados: Luego de contarse votos más de 90% de los votos en el país, Ollanta Humala, de Gana Perú, pasó a segunda vuelta junto con Keiko Fujimori, de Fuerza 2011, las dos opciones “no democráticas” según la mayoría de analistas, dejando atrás a dos candidatos (Alejandro Toledo, de Perú Posible y Pedro Pablo Kuczynski, de Alianza por el Gran Cambio) con discursos insertados en el “emprendedurismo”, confiados en que el crecimiento económico les sería blindaje suficiente así como la promesa de respetar la libertad de expresión, entre otras ganancias de la joven democracia peruana.
Cierto, Humala cambió de piel, gesto político clave para su posicionamiento. Se quitó el ropaje dogmático de las elecciones del 2006 (donde perdió en segunda vuelta contra Alan García), tanto en la retórica como en la imagen. Su discurso fue reposado, nada que ver con los antípodas de la verborrea radical de hace cinco años. No apareció siempre ataviado de su típica camiseta roja con la inscripción “Amor por el Perú” sino enfundado en impecables trajes y camisas que le daban un aire moderado.
Pero además de que ganó el voto de los jóvenes porque habló de sus temas: guarderías para niños, el acceso a educación y la posibilidad de una mayor movilidad social, su referente social fueron los sectores populares, que son la mayoría electoral. Demostró tener una campaña ordenada que se nutrió de las experiencias anteriores, con la que logró mantener su liderazgo.
Y hay que reconocerlo: Humala tuvo -tiene- excelentes asesores que le ayudaron -ayudan- a demostrar eficacia como candidato, tanto en su propuesta programática, que plantea un cambio económico y político para afrontar los problemas de fondo, como en su estrategia política que ha ido de menos a más, sin caer en los lugares comunes, que lo emparentaban con el desorden de su primera campaña. Esto parece haerb sido la fórmula ganadora para esta primera ronda, pero, ¿será suficiente para la segunda?
Todos lo sabemos. Inicia una etapa de duras negociaciones. Los seguidores de Keiko parecen ver con buenos ojos unirse con los de Kuczynski, quien quedó en tercer lugar, mientras que los nacionalistas de Humala simpatizan con las ideas de Toledo y ven como opción hacer alianza con ellos.
En los próximos días, al darse a conocer el 100% de los resultados, se concretarán importantes alianzas entre los dos grupos políticos que disputarán la segunda vuelta. Y ahí se verá el panorama electoral mucho más claro.

Para reflexionar…
Para buena parte de los políticos, lo más importante es mantener los niveles de crecimiento que hacen del Perú la envidia de la región. Sin embargo, parece obvio –tomando en cuenta los resultados del pasado domingo 11 de abril– que esto no es suficiente para buena parte de la sociedad, aquella que sigue viendo a sus hijos morir de hambre, de frío, de malnutrición o de enfermedades perfectamente curables. Una auténtica vergüenza para cualquier país.

Sea quien sea el vencedor de los comicios del próximo 5 de junio, no debería perder un sólo minuto de su tiempo para enfrentar de una buena vez la penosa situación de esos grandes olvidados, que aún no han visto los beneficios del descomunal crecimiento que está experimentando el país andino.

lunes, abril 04, 2011

Aplaza Chávez su “capricho” nuclear tras Fukushima

“Lo digo ante el mundo. Venezuela va a comenzar el proceso para desarrollar energía nuclear con fines pacíficos. Pero no vamos a hacer bomba atómica, así que no nos vayan a estar después fastidiando (…)”, afirmó tajante el presidente de Venezuela Hugo Chávez luego de llegar a un acuerdo con el Primer Ministro ruso Vladimir Putin para desarrollar energía nuclear con fines pacíficos en Venezuela. Corría el año 2009.
El convenio, ratificado un año después, preveía la construcción y activación de un reactor para proyectos de investigación y producción de radioisótopos en medicina e industria, así como una central nucleoeléctrica para electricidad.
El reactor se echaría a andar en cuatro o cinco años, mientras que la central tardaría 12 años en entrar en operación. El primer turbogenerador comenzaría a funcionar en 2022 y luego, cada dos años, se irían incorporando los tres restantes.
Para finales de la segunda década de este siglo, Venezuela habría contado con una planta de generación nucleoeléctrica.
¿Viable o demagógico?
Aunque el país sudamericano depende de la hidroelectricidad y sufre con las sequías que lo dejan sin energía para sus industrias, y a pesar de que las predicciones y exploraciones numéricas de consumo de energía hasta 2050 -basadas en un crecimiento de población conservador de unos 10 mil millones de habitantes- aseguran que la comunidad internacional tendrá que aumentar dramáticamente la capacidad instalada de reactores nucleares, el mundo le cayó encima a Chávez tras el anuncio.
Por un lado, el costo del proyecto, según los cálculos del experto nuclear venezolano José Mendez, feroz crítico del proyecto, sería de 16, 800 millones de dólares.
Por otro lado, los opositores de Chávez aseguran que éste quiere aprovechar la coyuntura para ganar posición jerárquica en el ámbito internacional, mientras Rusia busca crear una “especie de punta de lanza en América Latina”.
Hay más. Mendez y otros como él aseguran que el plan es irresponsable y demagógico. Venezuela carece de infraestructura para instalar ese tipo de plantas, que requieren estudios específicos, marcos regulatorios, reglamentos de protección radiológica, además de ratificación de tratados internacionales como Tlatelolco para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, y el de No Proliferación de Armas Nucleares.
“La opción nuclear se debe considerar pero nunca con este régimen de irresponsables, incapaces y violadores de nuestra constitución y leyes (…) no tenemos las instituciones, ni la independencia de poderes, para (ello en estos momentos)”, opina Mendez.
Pero quizás más peligroso es que detrás del proyecto chavista aparece la mano del régimen Iraní, liderado por Ahmadinejad, cuyo plan nuclear sí es bélico, o al menos eso dice la gran mayoría.
El “capricho” nuclear de Chávez “tiene que ver con el abuso de la energía nuclear, especialmente con el proceso de enriquecimiento de uranio en Irán”, sentencia ahora Méndez.
Congela Venezuela… por ahora
Hace ya casi un mes, el tsunami posterior al devastador seísmo de 8.9 grados Richter en Japón dañó el sistema de refrigeración de la central de Fukushima Daiichi, y provocó, entre otras cosas, la contaminación de productos japoneses de exportación. Desde entonces, operarios, militares y bomberos mitigan el sobrecalentamiento de los seis reactores de agua en ebullición.
Ni corto ni perezoso, Chávez tardó poco en reaccionar:
“Por el momento, he ordenado que congelemos los planes que hemos venido adelantando del programa nuclear pacífico” firmado en 2008 con Putin, sentenció.
“Lo que ha pasado (en Fukushima) es sumamente riesgoso para el mundo entero, porque a pesar de la gran tecnología y los avances de Japón, fíjense lo que ha venido ocurriendo con algunos reactores nucleares. Aún no se sabe exactamente la magnitud del problema nuclear en Japón”.
Y concluyó, con ese tono futurista que a veces adopta: “No tengo la menor duda de que esto va a alterar de manera muy fuerte los planes de desarrollo de la energía nuclear en el mundo”.
Muchos en su país y en el extranjero, como Méndez, no le creen. El presidente bolivariano “cambia como el viento. (Hace poco) el diputado Luis Acuña, Jefe del Comité de Energía de la Asamblea Nacional manifestó que el interés del gobierno en materia nuclear sigue vigente”.
Chávez tiene una asombrosa capacidad de superarse a sí mismo. No sería raro que en cuanto se diluya lo mediático de la crisis nuclear en Japón, nos sorprenda con una nueva revelación sobre este espinoso, y crucial, tema para Venezuela. Recordemos que dijo “por el momento…” Stay tuned!

domingo, marzo 20, 2011

Me voy con los Chinos: Colombia a Obama

Blog invitado
María Lourdes Pallais
« El potencial de la banca por celular en MéxicoDoctrina Obama, día uno »
Publicado: 17 marzo, 2011
Me voy con los chinos: Colombia a Obama
La gira del presidente estadounidense Barack Obama a Brasil, Chile y El Salvador ha sido vitoreada como una oportunidad para “relanzar” las relaciones entre el país del Norte y América Latina, desplazadas por temas urgentes para el líder demócrata, como revueltas recién estrenadas en Medio Oriente y África del Norte, guerras heredadas en Irak y Afganistán, crisis de la economía mundial sin par desde los años 30 del siglo XX y embates con el ala republicana del Congreso.

Pero, además de que no hay evidencia de un diseño claro de política exterior hacia la región, la ausencia de Colombia -aliado tradicional de Washington- en la visita de Estado a América Latina, parece ser una señal inequívoca que Obama está cumpliendo con un trámite y que el jefe de Estado carece de herramientas concretas para fortalecer relaciones con sus socios de la región.

Nadie duda que sea un importante gesto marcar tarjeta con la flamante presidenta de Brasil, guiñar el ojo al nuevo mandatario chileno y, para cerrar con un toque tropical, darle un espaldarazo al atribulado jefe de Estado en El Salvador. Pero el gesto no deja de ser eso: un gesto diplomático con poco contenido.

En cambio, Colombia, como México, es su aliado fundamental en temas álgidos de seguridad, narcotráfico y comercio. Obama nunca ha pisado suelo colombiano, ni como Presidente ni como candidato. Y con el país sudamericano tiene varios asuntos pendientes, todos congelados en el Congreso de su país.

Existen varias hipótesis sobre porqué Colombia fue excluida de la gira del presidente estadounidense -su primera a América del Sur y su tercera a América Latina, después de que en 2009 se desplazara dos veces a México y participara en la Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago-, desde la más diplomática (porque la relación ha pasado a “otro nivel”) hasta la más dura y seguramente, la más acertada, (porque los acuerdos con ese país sudamericano están en el limbo legislativo, rehén de los sindicatos y de los demócratas liberales).

“Llegaría con las manos vacías a Colombia”, afirmó un veterano analista en referencia a la incertidumbre generada por la falta de claridad estadounidense frente a la aprobación del Tratado de Libre Comercio que en 2006 firmaran Bogotá y Washington, así como a la falta de decisión sobre la extensión de las preferencias arancelarias para los productos colombianos (Atpdea), que se venció el pasado 12 de febrero y que regresó a discusión después del receso concluido a fines del mismo mes mes.

Y es que la ampliación está empantanada en la Cámara de Estados Unidos, pues republicanos y demócratas no han llegado a un acuerdo para extender estos beneficios que cubrirían el 90% de las exportaciones colombianas a ese país. Y esto preocupa a los empresarios del país sudamericano, quienes están considerando seriamente la opción que China les ofrece.

Mientras tanto, moros y cristianos buscan justificar la ausencia de Obama en Colombia. En declaraciones a medios en Washington de manera reciente, el vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, consideró que no es motivo para “disgustarse”, porque es normal que el presidente estadounidense no visite más de tres países en una sola gira.

Y el portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Mike Hammer, indicó que Estados Unidos y Colombia mantienen “una fuerte relación en un amplio abanico de temas”, lo que se ha visto reflejado en una serie de contactos de alto nivel, incluida la reunión entre Obama y Santos en Nueva York en septiembre del 2010.

“A Colombia llegan a cada rato misiones del Departamento de Defensa, del Departamento de Estado, congresistas republicanos y demócratas. La Embajada tiene alrededor de mil funcionarios en constante contacto con la Casa Blanca y representantes del gobierno”, alegó por su parte un experto colombiano para quien la relación entre su país y Estados Unidos ya está consolidada y no necesita pruebas diplomáticas.

Hay incluso quienes están convencidos que la ausencia de Obama en Colombia “le cae de perlas” al país sudamericano. “Es como el momento que el joven deja la casa paterna para independizarse”, en opinión de un ex embajador de México en Colombia.

Es decir, el aparente desdén de Obama al excluir al aliado sudamericano de su próxima gira es equivalente a recibir carta blanche del Tío Sam para continuar sus procesos de acercamiento con otros países, entre ellos China.

“Ya no estamos frente a la dupla Bush-Uribe. En la época Obama-(Juan Manuel) Santos, Colombia no tiene necesidad de hacerle más planteamientos a Washington. Ante el estancamiento (de la aprobación) del TLC en el Congreso, Colombia tiene ahora la oportunidad de amanecer como potencia emergente”.

El analista de bolsa colombiano de Análisis Financieros Innovadores (AFIN) Camilo Forero coincide. “El país sigue funcionando bien sin TLC con Estados Unidos. Sería bueno tenerlo pero si no se aprueba, no habrá efectos económicos negativos. Estamos compensando con otros mercados, no sólo con los chinos sino con Corea también”.
En efecto, aunque la estrategia de Santos -también relativamente nuevo en el poder (agosto 2010)-, incluye mantener la relación con Washington como prioridad, su gobierno está ampliando vínculos comerciales con China en particular y con Asia-Pacifico en general, además de con Canadá y México.

El tema no es nuevo para América Latina. Lo hizo Chile. De hecho, la apuesta de Santos -quien busca mantener un crecimiento económico a una tasa promedio del 6.0 por ciento- es por un modelo similar al de su colega sudamericano, que ha diversificado su comercio exterior con Estados Unidos, América Latina y Asia-Pacífico.

Cierto, el acuerdo entre Colombia y China, en ciernes, es un viejo sueño de Don Belisario Betancourt: conectar el Pacífico con el Atlántico, creando un “canal seco” desde el puerto de Buenaventura (Océano Pacífico) hasta El Caribe (Barranquilla, Cartagena y Santa Marta) y una ciudadela al sur de Cartagena donde opere un centro de producción y ensamblaje para exportar a América Central, América del Sur y Estados Unidos.

La propuesta descongestionaría las carreteras, sería una inversión de 2 mil 700 millones de dólares y le permitiría a Colombia aprovechar su posición geográfica estratégica para mejorar el comercio exterior. Además podría servir para enviarle un mensaje a Washington: nos estamos moviendo, nos interesa su comercio, pero ustedes no son los únicos en el mundo. No en balde la iniciativa privada ya le advirtió a Santos: o se aprueba el TLC con Estados Unidos este año o lleva sus negocios a Asia-Pacífico.

Para cuando Obama cumpla con sus expresados deseos de visitar Colombia en el futuro (tendrá una segunda oportunidad en abril de 2012, para la Cumbre de las Américas), es posible que encuentre un país con la mirada volteada hacia otros horizontes, como China, si para entonces sigue bloqueado el TLC en el Congreso.

sábado, mayo 03, 2008

Las Caras de Claudia

Las caras de Claudia

"Como soy una mujer como cualquier otra, ¡mejor bailo!" Matilde la Mole



I.

La mirada ineluctable, terca, e impenetrable. Como la de la luna cuando no la vemos. Siempre la tuvo vedada, pero ese día, esa tarde, una de sus últimas, fue sobre todo enigmática.

-Mamita. ¿Ya te quieres ir a tu casa?, preguntó Claudia acercándose a esa cama escuálida que le quedaba chica a su madre, creyendo, sin pensarlo, que aquella mirada era eso, lo que tenía que ser, maternal, nada misterioso, nada complicado.

-Claro, ya se quiere ir. ¡No quiere otra cosa!, contestó Adriana, su amiga y guardiana, como ese su tono resentido, golpeador, sentada en un sillón de plástico que la hacía verse insignificante, pero que no le escondía su cara de dueña, la única que sabía lo que su madre quería.

-¿Le preguntaste?, se atrevió a decir Claudia, la hija mala, la que la ponía nerviosa a su madre.

-Claro que no, pero lo sé.

Eran órdenes de quien se creía, o se sabía, la intérprete de los deseos íntimos de Laura, su madre, y fueron acatados.

Pero lo más memorable seguía siendo esa mirada. Congelada en ella, pero que lo abarcaba todo. Era la misma que Claudia conocía desde niña, pero ese día, era fulminante y tenía mucho de terminal, de sentencia silenciosa o de despedida sin regreso, quizás de esos adioses que dejan los que se van para siempre, de esas últimas expresiones de vida con un significado que nosotros, que nos quedamos, nunca sabremos.

Pero demonios, ¿qué le decía su madre? ¿Por qué no la dejaba de apuntar? ¿Qué quería? Quiso preguntarle, o lo pensó, pero las voces que la rodeaban se lo impidieron.

-Mamita, dime qué quieres. O no me digas, pero yo te quiero con toda mi alma. No importa el pasado. No te preocupes por mí.

Eso quería decirle y pararlo todo: las órdenes de aquella que se creía su dueña, la camilla que esperaba en el corredor para llevarla en una ambulancia, las medicinas que tendría que llevar a la casa, las enfermeras, la bulla torpe del hospital que quería que ya se fuera de una buena vez.

-Hay que moverla ya.

Claudia escuchaba sus gemidos, “No, no, no quiero” y no podía soportarlo.

Tomó el elevador y bajó sola. Como solía hacer ante situaciones que no podía controlar, sin testigos, ante el espejo del ascensor, apretó los puños y pegó un par de gritos. “Carajo, mierda, puta madre”.
Llegó a la entrada del hospital donde ya estaba la camilla, con su madre encima, diciendo siempre que no, que no quería.

-Mamita, mamita linda.

Pero a Claudia no le salía ser eso de ser enfermera. No era su fuerte calmar a nadie, menos a su madre que se estaba muriendo y viajaría en una ambulancia a su casa para hacerlo ahí.

Quiso huir, tomar un taxi, pero si la dueña de su madre ya no estaba cerca, sí estaba Cristina, su enfermera, que la miraba de reojo y cuchicheaba con una colega, la que el hospital había designado para acompañar los últimos días de su madre.

-La señora María José sí acompañó a su madre en la ambulancia cuando la trajimos.

Horror de horrores. Ella también lo haría, por supuesto. Faltaría más.

-Señora Claudia, que el chofer nos recoja aquí por favor, no del otro lado de la calle.

Su madre se estaba muriendo, ella tendría que acompañarla en ese trayecto a su último destino, como la dueña lo había ordenado, sin darle la droga que la ayudaría a ignorarlo todo, y encima la enfermera le daba órdenes. Insoportable pero imposible huir de todo aquello.

-Ay, ayayay, ayayay, decía su madre mientras cerraba los ojos y se hundía lo más que podía dentro de sí, de su alma moribunda, de su realidad asquerosa, de su entorno que no controlaba.

Y la ambulancia, qué vergüenza de chatarro, se detenía en todos los semáforos, no sabía cómo llegar, perdió la ruta, el tercer mundo y sus realidades, en fin, llegaron, quien sabe cómo, al edificio donde la madre de Claudia había vivido casi 20 años y donde sin duda, pronto moriría.

Claudia subió corriendo antes que nadie.

-Tía, la cama de mi abuela no sirve
-Señora, las medicinas que le dieron no son suficientes
-Señora, no entra la cama en el cuarto.



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II.

A todo vapor empiezo a contar sobre aquél día que morí. Dejé de sentir que mi corazón palpitaba y escuchaba que decían “está en coma”. A lo mejor era cierto. O en coma o muerta, pero no estaba allí.

Y yo que creía que la muerte era desaparecer para siempre. No es cierto.

La muerte fue para mí el fin de mis conflictos, pero no el fin de mi vida.

Empecé a escuchar sonidos nuevos, como de flauta. Empecé a sentir caricias sutiles, como de viento. Entré a un túnel luminoso, como camino al cielo, pero sin ángeles ni santos.

Llegué a un espacio sin arco iris, pero iluminado por todos los matices que nunca ví antes con claridad -- los verdes suaves, los amarillos desnudos, los azules dormidos, los dorados sin brillo...

Sé que apunté mi mirada a mi hija, la que tenía enfrente. Fui dura, pero no podía ser de otra manera. Quién sabe qué pensaría ella, pero yo estaba mirando a la nada, y ella estaba en ese ángulo. Creo que ni la reconocí. O quizás sí en algún misterioso momento, cuando ella me miró suplicándome algo. Quién sabe qué quería. Si yo le di siempre todo lo que pude. Y ya me había llegado la hora de descansar.

Empecé a recordar tantas cosas, mi vida me pasó por la mente, la que me quedaba, como pintada de miles de escenas sin secuela cronológica, como un tren que deja una humarada pero que nunca se detiene.

Y me pasó lo que nunca antes. Las preguntas se agolpaban mientras los vacíos se llenaban en algún lado de mi cuerpo. La vida se disipaba, como las angustias, mientras sentía la camilla helada, escuchaba los frenos de los carros y algo me dolía, pero no sabía muy bien donde. Mi hija a mi lado, la mayor, pero a mi sinceramente no me importaba nada. Ella o la otra, lo claro era que me estaba muriendo, lo que nunca pensé me sucedería de esa forma.

Y, sin buscarlo, recorrí partes de mi vida que ya no tenían mayor importancia pero que se me aparecieron indómitas mientras me subían a mi casa en esa camilla que no entendí nunca de donde salió y yo gritaba “no quiero, no quiero”, pero en realidad no sentía nada.

Jugué al matrimonio perfecto, y fracasé. Nunca acepté en mi casa a la amante de mi marido, ni padecí la fealdad de la desdeñada, de la que se empeña en la necia fidelidad enseñada durante siglos por las mismas mujeres, ni fui la buena esposa abandonada con cuatro hijos que implora a San Compadecido que se apiade de ella, ni fui la mujer exitosa que al vislumbrar una aventura la complica y queda lastimada por el engaño.

Los pensamientos se atropellaban en mi cabeza y yo llegaba a mi cuarto, pero la cama era otra. Todos me miraban con dolor, y yo ya no sentía nada.

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III:

Creo que mi vida empezó el día que abrí la puerta, la noche de mis 55 años, para acercarme al muelle, sentir el viento y tocar el agua diáfana del río. Enfundada en un abrigo de felpa de mi abuela, me senté escurrida sin pensar en otra cosa que el último grito de Adrián, hacía más de 10 años.

-¿Quién eres? ¿Cómo te llamas? Dónde naciste, carajo! Dímelo de una buena vez...

¿Qué hora era? No importaba. Sólo recordaba que inventaba diálogos cuando llegaba el de la licorería con un pedido; cuando hablaba por teléfono, decía: “permíteme un momento” y fingía que hablaba con alguien: “ya voy, estoy en el teléfono”.

Sostuve largas conversaciones con interlocutores que nunca existieron, mientras pagaba al del OXO o el chavo de la farmacia. Llegué incluso a avisarle a nadie en mi recámara, para que me escuchara el chavo que me el suchi "¿tienes cambio de 200 pesos?

No quería que supieran que vivía sola, menos aún que estaba loca. A veces me pregunto si fingía bien, si me creían. Prefiero pensar que sí; que ni si se imaginaban que estaba hablando con nadie. Me hubiesen creído loca. Y no quería que nadie lo supiese. Con excepciones. Pocos, ni con tres dedos llegué a contarlos, esos que me querían sin condiciones, fuera o no loca, no me importaba que lo supiesen. Pero siempre me negué que lo supiesen los que murmuraban a mis espaldas, “¿cómo se le ocurre ponerse calcetas con zandalias? Está loca ...” Ni los que, en tono de chisme, comentan: “es una loca, dejó al mejor marido que tuvo, que la adoraba, que ahora es famoso y tiene mucho dinero”. Mucho menos mis jefes, que me miraban como bicho raro; o peor, como una perdedora, porque, después de recorrer el mundo y tener a mi alcance óptimas oportunidades profesionales, excelentes parejas, un lugar “digno" en la sociedad, mucho dinero y un par de hijos, morí sin tener nada, y para ellos, era nadie.

Por eso no quise que ellos supiesen que sí fui alguien: una loca de remate.

Menos que supiesen que una vez fui araña. Que mis finísimas, larguísimas y estilizadas patas, eran la envidia de mis compañeras. En telas desprolijas, sabía desplazarse con garbo. Se columpiaba con un estilo desenfadado y señorial, cual trapecista. Hubo quienes juraron que lo hacía cantando. Nunca empañó sus ojos vidriosos con horizontes foráneos ni sus saltos almidonados con sueños laberínticos fuera del entorno en el que se movía con destreza magistral. Era la reina y la más ágil.

Una noche de luna cuarto meguante, mientras ella se mecía displicente, se percató que estaba sola, que sus compañeras la evitaban y que dejaron de aplaudir sus acrobacias. Y ella necesitaba público. Pero ya la habían aislado de todas las colmenas.a tela pegajosa le había enredado las patas. Quiso cantar pero no pudo, quizás nunca había podido.

Aturdida, buscó con sus desorbitados ojos rojos el charco estancado ahí abajo. No vio su reflejo y se horrorizó, aunque nunca antes se había visto reflejada, salvo en las miradas de sus compañeras.

Para zafarse de la tela que la había atrapado, tenía que columpiarse como sólo ella sabía hacerlo. Y lo logró. Cayó al charco, cegada por una oscuridad para ella desconocida, y sin sus patas, que habían quedado enredadas en la última tela que conoció.

Al contacto con el agua lodosa, su pequeñísima caparazón cambió de forma. Se convirtió en una suerte de caja negra que disparaba colores, colgada entre el cielo oscuro de la noche y la avenida principal de una ciudad ruidosa, sin colmenas.

Emitía el color rojo. Los coches se detenían ante ella. ¿O él? ¿Qué sería? No lo sabía. Se había transformado en un aparato que despedía luces rojas y verdes, y que ahora, estaba en rojo. El tiempo suficiente para ver que la noche transitaba lenta, y que, iluminados por los faros de uno de los autos, un par de niños vestidos de payasitos hacían malabares con antorchas de fuego.

El espectáculo duró poco menos que un cambio de sus luces, de rojo a anaranjado. Creyó distinguir que el más pequeño de los acróbatas sometidos a su mando serpeaba los coches en busca de monedas.

La araña convertida en semáforo fue testigo. La mirada del pequeño se estrelló con las ventanillas cerradas y la indiferencia de los conductores. Y no pudo hacer nada.

Ahora emitía una luz verde. Los coches arrancaron con furia y los payasitos se refugiaron en una esquina. Y ella, prisionera de una caja ahí arriba, no controlaba sus luces, que se habían convertido en su esencia. ¿Dónde habrían quedado sus patas?

Ahora piensa tantas cosas… que si le decía que la había decepcionado, que si le decía que se iba preocupada por su futuro, que si sólo le decía que no entendía nada, que la quería con toda su alma, que nada, que la dejaran tranquila y que la dejaran mirarla, a ella, a esa hija que ella amó pero que no siempre pudo demostrárselo, a esa hija a la que ella enviaba cheques que ella nunca pudo cobrar (porque la firma aparecía donde no debía); a esa hija que le reclamó la ausencia de besos, caricias, calidez, cuando ya era muy tarde; a esa hija que la maltrató muchas veces pero que siempre la admiró; a esa hija que no entendió nunca muy bien pero que siempre apoyó, aunque muchas veces la desesperaba, “la ponía nerviosa”, decían.

Esa mirada, clavada como la de las estatuas que no reparan el contexto ni el bullicio, era enigmática, como lo fue ella después de todo siempre. Y es que era difícil entenderla. Nunca pudo ceñirse a un patrón. Fue buena hija, primero, pero en cuanto conoció al padre de Claudia, a los 15 años, se desbocó. Sin que se notara mucho. Ernesto era un buen partido: guapo, hijo de diplomáticos, con una prometedora carrera en su futuro y pariente de un dictador apapachado por Estados Unidos. Sus credenciales eran casi perfectas. Con la excepción de ser extranjero. ¿Nicaragua? ¿Dónde queda ese país?

Su mirada acompañada de su voz, silenciosa aquella tarde pero no por ello olvidada ni ausente. Estaba en aquel cassette que aún guarda y que escuchó después de enterrarla.
-Conmigo, el General siempre fue amoroso. Es que era ¡¡Un señor!!!
Esa voz tan suya, tan dinámica, como dardos, escupiendo opiniones mientras la memoria de Claudia, sin edición alguna, vomitaba recuerdos, anécdotas, momentos que definieron su futuro, olvidos que ella, mientras escuchaba, reclamaba, intentaba dibujar, para inmiscuirse en los orígenes de su infancia, de la vida de su madre: esa voz que la volvía a la vida.
-Estabas furiosa porque no me quedé a cuidarte cuando te operaron de la apéndice!, decía en la grabación, entre culposa y burlona.
-Celosa porque cuando Juan se quemó en todo el cuerpo, y lo tuvimos que llevar al hospital, yo no me separé de él ni un minuto… Pero es que no era lo mismo…
Tan cercano el sonido de su voz, ese sonido que le fue tan familiar durante tantos años, tan suyo y tan propio. Esa voz que muchas veces desentonaba en la cacofonía familiar, que tenía, en sus ojos, en su impulso, una energía vital tan diáfana que pocos soportaban. Esa voz que se encendía cuando encontraba un cauce, una salida o simplemente un tema que le permitiera expresarse. Esa voz tan generosa y a la vez tan ensimismada.

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IV

Tenía la mirada clavada en el horizonte que se vislumbraba a través de la ventanilla del avión, pero no lograba ver nada. Sabe Dios cómo habría entrado al aparato. Quién sabe quien la habría ayudado a subir las escalinatas, guardado su maletín de mano en la parte superior y sentado en una ventanilla, en la tercera fila.

Aún no había despegado el avión cuando se percató que regresaba a Estados Unidos, después de una semana de permanecer encerrada en una recámara, sin hablar con nadie.
-¿Qué le pasa a Claudette? Regresó hace tres días, quien sabe de dónde, y no ha salido del cuarto, preguntó…. a

Estaba embelezada en la luz que entraba por la ventana cuando se le acercó la aeromoza.
-Algo de tomar?
¿De tomar? De ninguna manera. No había comido en días y la idea de tomar algún líquido le disgustó. Seguramente había perdido varios kilos. Pidió un jugo de tomate y logró quitar la vista de la ventanilla.

Aún no había despegado el avión cuando se percató que regresaba a Estados Unidos, después de una semana de permanecer encerrada en una recámara, sin hablar con nadie.

(Sigue)